La mosca

Patas tengo, que para mí no vendo

El otro día conocí a una mosca verde de la mierda que se había quedado atrapada en un autobús de esos que llaman de línea regular.

Le faltaban las dos patas delanteras de su costado derecho. Por mucho que intentara ir a algún lado, sólo conseguía darse con los cristales de la ventana del autocar.

Cuando llegamos al destino y salí a la calle de la desconocida ciudad, la mosca parecía fatigada.

Supongo que a día de hoy ya estará muerta. Supongo que se habría equivocado de autobús, que igual quería ir al sur.

*Escrito con papel y boli (¿aún existe eso?) en ruta al Hell Dorado un día antes de que Herenvardo escribiese a golpe de tecla sobre sus lepidópteros sureños.

¿Serendipia?… no, sólo ganas de ver casualidades.

Banda Sonora recomendada:

  • «Colecciono Moscas» x Golpes Bajos – «A Santa Compaña (1984)».

Dedicado al linkado. El mismísmo Sr. Julián nos dio la enhorabuena por el concierto que le dimos mi compadre y yo en primera fila. Seguiremos informando con vídeos, fotos y anécdotas. Así que cuidado, mucho cuidado. Procuren no hacernos enfadar.

Elementos de la espiral. Parte II: La firmeza en un disco de vinilo

Como decíamos ayer, la espiral es esa forma primitiva que nos lleva y nos trae por el camino de la amargura cuando no tenemos otro camino por el que transitar. Hablábamos del caos, de cómo la atracción hace que los sistemas sean estables o inestables y de que son estos cambios de estado los que hacen que la espiral gire. Gira y gira hipnóticamente, pero como bien indicaba Sergio45 en los comentarios de la anterior entrega de este ejercicio de dar vueltas, puede girar hacia sí misma o hacia afuera.

áHombre! Miren quien aparece por la esquina con bata blanca y una pizarra verde a su espalda: lo exponencial. En nuestro recorrido por una espiral siempre podemos tener a la vista el punto sobre el que la espiral gira. Pero, cuando la espiral gira hacia afuera, según pasa el el tiempo, estamos más lejos de lo que pensamos que estamos y cuando gira hacia dentro estamos más cerca de hacernos uno con el punto de rotación de lo que nuestra ilusa percepción nos hace creer. Vaya ¿vivimos engañados?, mejor dicho ¿vivimos autoengañados?

Tieso y en pie

Controlar nuestra posición respecto al punto de atracción-repulsión de nuestras espirales personales no es cuestión de velocidad; frenar sólo languidece el alejamiento o mortifica el hundimiento, según sea el caso. Acelerar sólo genera accidentes por explosión o por colapso interno, según sea el accidente. Ante estas circunstancias, lo que nos queda para controlar nuestro recorrido por la espiral es la firmeza. Firmeza y cabezonería de la más tradicional no para cambiar el sentido de giro de la espiral, sino para conseguir que nuestra espiral personal sean como el surco de un disco de vinilo. Es hacer cada giro sobre el punto de atracción lo más cercano posible al anterior.

Firmeza. En los momentos de crisis. Saber tomar la mejor decisión – ola menos mala – para que todo lo que hemos sido en el pasado no se separe exponencialmente de nosotros y nos echemos de nosotros mismos. Firmeza. A la hora de dejarse caer dentro de uno mismo para que la caída no acabe acercándose a la velocidad de la luz y nos hagamos polvo irrecuperable. Firmeza. A la hora de girar y girar porque sea al final o al principio del disco de vinilo sólo hay silencio o quietud. El problema es que nuestro disco de vinilo personal sólo tiene «cara A» y cuando nos salimos por alguno de los dos lados no hay Dios que ponga la «cara B«, a no ser que seas el hijo del jefe o bebas sangre. En ambos caso, rarezas tienes a mil. Como buena «cara B«.

Banda Sonora recomendada:
«Play that funky music (white boy)» x Wild Cherry – Wild Cherry(1976)

La espera de dejar pasar

En el capítulo de ayer, hablábamos de las esperas vitales que nos encontramos en el camino, pero hoy lo vemos desde el punto de vista de los y las que provocan parte de esas esperas.

Qué mejor que esperar a que los temas pendientes se pasen o se solucionen solos. ‘Sólo es un pronto’ y como el tiempo adormece, pues ya será menos grave más tarde. Nos gusta mucho eso de eludir responsabilidades. Cruzarse de acera cuando nos viene mal, o decir que ‘el móvil me lo dejé en el bolso y ya era muy tarde cuando vi la llamada’. Bendita tecnología.

Sí, es muy adulto (y no es sarcasmo) lo de dejar pasar las cosas. Si en algo se caracterizan los niños es en ser crueles y esa crueldad es fruto de la sinceridad. No la sinceridad objetiva de una persona vivida, sino la sinceridad de decir sin tapujos lo que piensan y decirlo al momento. Los adultos, no son crueles. De todos es sabido.

Será entonces que es muy de adultos responder con tazones de indiferencia a las personas que más te ofrecen. Sí, en cuanto parece que ese que ofrece empieza a pedir lo suyo, la persona que ha estado alegremente recibiendo se asusta del monstruo que ha creado. áPor Dios! Si nunca he rechazado (casi) nada por no hacerle daño. Si es que me cae bien, no es por nada. Pero… esto no puede ser. No puedo controlar la situación. Esto es demasiado violento. Haré lo que hacen los adultos, no voy a ser cruel. Dejaré que se le pase el mal momento. Es que todos tenemos alguna vez un mal momento. Dejar pasar es la mejor opción, sí, sí. Siempre funciona. :-)

áFotos No!

Luego, también está lo de huir a Cuenca o Saturno (según gustos) para evitar la expresiones viscerales demasiado íntimas. El truco es el siguiente: ya que te vas, al que tienes en stand-by sólo le dejas la opción de que evite los temas escabrosos los últimos días antes de la huída, ya que en esos días sólo estás para fiestas, no para comeduras de tarro. Es estupendo. :-)

Aunque siempre queda lo del caparazón. Los venden muy bonitos y alegres, algunos con orejas de gato, de colorines y hasta con canciones en japonés. Su uso es simple. Cada vez que nos venga un tema pendiente sólo hay que sostener fuerte-fuerte el caparazón y esperar, cuan numantinos, a que se le quiten las ganas de traspasarlo al tema pesado ese. :-)

Lo único que recomiendan los expertos si eres de los/las que dejan pasar el tiempo para solucionar los temas pendientes, es convertirse en un/una erudito/erudita en meteorología y siempre llevar un buen paraguas a mano, porque nunca se sabe cuando va a haber tormenta, como dicen Los DelTonos…

Banda Sonora recomendada:

  • «Soy un ser humano» x Los Enemigos – «Obras Escondidas (1985-2002)».
  • «Tormenta» x Los DelTonos – «GT» (2005).

Dedicado con mucho cariño (aunque no lo parezca) a una amiga que lo leerá y a otra que no. Un abrazo a la que lo lea.

Tres preguntas

¿Qué son veinte días en comparación con veinte años? Pues básicamente, son magnitudes difícilmente comparables. No hablamos pues del procaz «veinte-veinte«. Tampoco de los dedos de las manos que ya ni contamos desde que la tecnología nos ha vuelto vagos. Hablamos de tomarnos nuestro tiempo; de no tener que justificar nuestros ritmos ante los que van a toda hostia por la carretera.

¿Quién marca el tempo? En los estudios profesionales de grabación se ocupa la claqueta. En los estudios caseros lo marcan las ganas. Esas mismas ganas son las que nos hacen abrir los ojos cada mañana y levantarnos en lugar de darnos la vuelta y seguir durmiendo. El tiempo se dilata y contrae a voluntad de la motivación. El recorrido para llegar a un punto puede ser presto, tranquilo o incluso larguisimo. Siempre han llegado más seguros los que por su camino han ido tarareando alguna cancioncilla o iban dando saltitos a modo de coreografía.

¿Lo regular en el tiempo es repetitivo y feo o resulta estable y agradable? En un mundo en el que nos desbordan miles de mensajes apelando a la regularidad escatológica, lo regular se ha concubinado con lo políticamente correcto generando monstruos asépticos. Ya ni al gotelé se le respeta. Sólo una buena pared regular puede ayudar a justificar un precio inmobiliario indecente. Quizá lo regular apriete y ahogue como ni Dios lo hacía antes.

Mira quién se amontona por aquéí

Lo despacito es suave y lo suave siempre mola tocarlo. Tocarse da gustito y lo agustito que se queda uno en la cama en cuanto decide, según abre el ojo, que se va a dar la vuelta en lugar de levantarse. Porque levantarse es moverse y si hay que entrar en movimiento, mejor que sea en Movimiento Slow. Disfruten del paisaje.

Banda Sonora recomendada:
«Suavecito, suavecito» x La Marabunta – La Marabunta (1993)

20 días sin actualizar Sr.K no es desidia, dejadez o vagancia. Son cambios de ritmos, nomás.

Azul y naranja o una historia del oeste

Azul y Naranja

Blind man, blind man x Herbie Hancock «My point of view» (1963).

Azul y naranja son los colores del horizonte del camino. Siempre en una eterna puesta de sol. Caminando de este a oeste. Evitando a cada paso que el sol se vea del todo. Con un cielo azul en estado puro; sin sol ni luna, sólo azul. Sin más luz que la propia luz del azul, la del momento anterior a que llegue la oscuridad.

Azul y naranja unidos a la altura de los ojos. El naranja es del lienzo terroso que será notario de nuestras huellas aún por hacer. Andar sin prisa y sin pausa. Es echar una carrera al sol. No dejar que la intensidad de ese azul luminoso decaiga. Sin ir tan rápido como para que sol nos soprenda por el horizonte y nos ciegue ni tan despacio como para que la oscuridad que vemos al mirar atrás nos rodee.

Es mejor no mirar hacia atrás mientras se anda porque no se ven los pasos que se dan. Al mirar atrás, sólo se ven huellas. El camino andando con pisadas decididas y con pasos erráticos imposibles de desandar. Para mirar la ruta andada siempre es mejor buscar un momento para hacer posta. Sentarse y observar atentamente por dónde se ha venido. Con la mirada hacia el este, el azul es casi negro, el naranja es marrón y en medio de los dos está la fría y olvidadiza oscuridad. Es normal sonreir cuando se descubre que de entre esa negrura, que puede llegar a atraparnos si nuestra parada se prolonga demasiado, surgen los primeros brillos de las estrellas que nos atraen como sirenas.

Avanzar hacia el azul y naranja del oeste exige ciertas maneras y posturas. Con la vista centrada sólo en el intenso azul no se ven las piedras que surgen en el camino. Mirar sólo a la vasta extensión de tierra naranja inexplorada puede generar pánico al ver que no tiene pisadas de nadie ni caminos marcados por los que empezar a avanzar. Cuidado. Con la vista llena de suelo y el miedo por las venas el caminar se detiene y llega la oscuridad llena de consoladoras y frías estrellas.

Todo es cuestión de un buen porte al caminar. Tan simple como poner el cuello en una postura natural, sin forzarlo. Ser otra vez ese primate que se irguió sobre sus patas traseras, se fijó en el azul y naranja del horizonte del oeste y decidió que caminando nunca perdería de vista este precioso espectáculo. Quizá ese primate no sabía a dónde ir, pero sabía hacia dónde orientarse.

Aunque todo esto fue escrito antes de conocer el blog necesario Caminando en el Desierto, indudablemente este texto tiene mucho que ver con Fran y su manera de ver la vida.

A protegerse y cubrirse

Estimado señor.

Empecemos como hay que empezar estas cosas: áhágase cargo!… No. No cargo político, sino que piense un poco en los demás. Aunque bueno, el programa de protección de testigos es así, no nos queda otra. Por lo que nos toca nos tendremos que acostumbrar a ello. Sé que usted no escogió la situación, que fue la situación la que le escogió a usted. Ya sabe, lo típico de «en el peor lugar en el peor momento». Además, si está protegido, mejor, porque ya se sabe que sin proteción no hay que ir por ahí.

Que le venía a decir que su salida precipitada hacia el anomimato dejó descolocadas a muchas personas. Que llevamos ya una temporada que no hay ni dios ni amo que las coloque. Ni con drogas, oiga. Tampoco es que se hayan echado a perder – siguen siendo números, perdón, útiles para la sociedad – pero sí que es cierto que se sienten desprotegidos por el programa de protección de testigos. Eso de no poder saber nada de nada y encima ni poder preguntar les desasosiega; «¿estará bien?, ¿rezará sus oraciones?, ¿comerá verdura y pescado?, ¿llevará pistola?…»

Testigos protegiendose

Pero, tampoco es plan de echar la culpa al programa de protección de testigos. Cuando se entra en el programa, suele ser por el bien del protegido. Al final ya se sabe que los mejores traidores siempre viven en casa y es mejor alejarse no vaya a ser que a algún cercano le dé por pasarse al otro lado. No, no, no vaya usted a pensar que le estoy llamando traidor. Quizá… ¿no-avisador?, por eso de «el que avisa…» más que nada. Tampoco tengo yo nada claro, si le digo la verdad. Será que de tanto dar vueltas el martini con vodka se revuelve en lugar de sólo agitarse.

En fin, que tampoco es plan de tocar las narices ni de meternos en camisas con las mangas atadas a la espalda. Esperemos que el juicio entre pronto y que deje usted de ser un testigo protegido. Aunque igual le gusta serlo y ni se presenta a la sesión del tribunal. Entonces prescribirá el delito con el paso del tiempo y ya lo de ser testigo protegido no tendrá mucho sentido. Porque la situación es esa ¿no? que ha tenido que acogerse al mencionado programa. Si no, no sé que explicación puede haber a su desaparición tris-tras ni lo ves ni lo verás.

Atentamente, uno que pasaba por aquí.

Banda Sonora recomendada:

  • (Tengo que hacer) los deberes x Los Enemigos – Obras Escocidas (2000).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.deberes.mp3

De perdidos, échense a dormir

Échense a perder. Decidan con tino cuando dar el gran paso. Cualquiera no es el mejor momento. Tengan en cuenta que es mejor hacerlo bien porque ya se sabe que hacer mal las cosas es hacerlas dos veces y echarse a perder dos veces es sacar de donde no hay.

Cada cual tiene su momento para tirarse por la borda: la pubertad, la adolescencia, la juventud, los veintitodos, la crisis de los 40, la meno-pito-pausia, la tercera edad o la era de los gusanos. Todos deberíamos echarnos a perder en la era de los gusanos, que es lo que Dios manda. Pero, hay una aldea global de irreductibles humanos que se echan a perder antes de su tiempo (no confundir con los balaperdidas ni las perdidas, tan solicitadas por el sexo masculino).

Orientando a los perdidos

Llegar a ser lo que cada cual quiere ser o, por lo menos, no dejar de intentarlo mientras le quede vida y algún bar por cerrar ha de ser una labor constante. Aunque a veces, el sueño de una vida propia crea monstruos que austan a los que nos rodean. ¿Qué hacer, entonces? A estas alturas y con todo el pescao vendido sólo quedan dos opciones:

  1. Decir eso de que «el resto del mundo es el que está loco, no yo. Todos me odian, doctor
  2. Olvidarse de todo lo que hemos sido hasta ese momento en el que los demás empiezan a ponernos caras raras. Es decir: echarse a perder.

Echarse a perder es dejarse llevar y dejarse llevar es como dormir y soñar. No es necesario demasiado esfuerzo y suele ser agradable. ¿Alguien realmente quiere vivir sin el Fubbol, el Gran Hermano, los 40 Principales, la Televisión de Plasma, el iPod, los Muebles del Ikea, un Piso en Propiedad (del banco) y un Coche Nuevo Japonés-Chino-Koreano? áJo! la decisión está clara. Échense a perder, ya están tardando. Además, para toda la vida, sin necesidad de buscar ni encontrarse a si mismos y sin más problemas que los de todo el mundo.

Pero, si usted no es de los que ven las cosas de para-toda-la-vida muy claras, ya tiene una edad y a veces duda de su decisión de haberse echado a perder, siempre podrá llorar agarrado a su almohada y sentirse mejor después de secarse las lágrimas por la añoranza de la vida que tan bien se había construído y que de repente abandonó. Se asegurará una temporada de mejor dormir. Además, siempre están las drogas, legales, claro.

Y eso sí, nunca, nunca se estrellen con un avión en una isla perdida porque nunca podrán cumplir el dogma universal «de perdidos, al río». Como mucho, saldrán en la tele.

Banda Sonora recomendada:

  • Que me quiten lo bailao x Los Feliz «Aleluya» (1998).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/los_feliz.lo_bailao.mp3

Unas palabras, Sr. Lobo

Amable e incauto lector-seguidor de Sr.K: para que sirva de precedente, hoy Sr.K quiere ser espacio para hablar de nuestro casero: internet y sus largas redes. Como dice el dicho: cada uno en su blog e internet en el de todos.

«Mutantes, palabras en la red», III jornadas sobre lenguaje y periodismo celebradas en la Universidad de Burgos del 23 al 25 de octubre de 2007 tuvieron en su último día un espacio para los blogs de la BurgoSfera 2.0. De la mano del habitante de La Acequia, Pedro Ojeda Escudero (que resulta ser Director del Departamento de Filología de la UBU), el autor de Sr.K fue invitado a participar en la mesa redonda de blogueros burgaleses (sí, Sr.K se ubica en el mismo lugar que la morcilla, el queso y el Cid).

Sin dejar de ser un agradable momento de encuentro al estilo Burgos, Beers & Blogs, la mesa redonda truncada (como las pirámides) por cuestión de horario, dejó en el aire para los afortunados alumnos que obtuvieron su crédito de libre elección varios puntos de vista sobre el sentido de tener un blog, su mantenimiento y el factor humano que hay detrás de cada blog.

En la variedad está el gusto. Empezando por Blogófago, un maestro bloguero de visión sagaz y talante, siguiendo por Caminando en el Desierto, que con su puñadito de arena del Sáhara nos hace ver que hay muchas montañas de arena hechas con puñados como el suyo, pasando por Código de Barras, que quiere mantener nuestra adormecida capacidad de crítica activa, y terminando por Sr.K, una voluntad de expresión artística o vital (según gustos), todos los participantes demostraron que la frase «hay otros mundos, pero estás en Burgos» cada día tiene menos sentido. A ello contribuyeron también en presencia audiovisual y/o de incógnito entre el público asistente A vista de cerdo, La Calle tres, La Voz de Gamonal, El blog de María y Ana, Yogumbia, Como paño en oro y La Luna de Burgos. Especial mención a la presencia en persona y esencia de Mac Gregor, de Palabra de Mac, el más bizarro de los blogs de la BurgoSfera 2.0. Toda una muestra de que hay gente inquieta en la capital castellana.

Mutantes en la UBU, portejan sus pertenencias

Pulsen sobre la imagen para ver fotos de la mesa redonda

Las puertas de acceso a internet cada día se abren a más gente y se empieza a notar en el mundo realââ??¢. En la Ciudad Bravía hasta esta semana sólo habían existido tres tipos de agrupaciones de personas: asociaciones, grupos de amiguetes o asociaciones que son grupos de amiguetes.

La BurgoSfera 2.0, que no deja de ser un conjunto de obras (llamadas blogs), ha decantado en una nueva manera de agrupamiento de personas en Burgos. Por primera vez, sin miedo al qué dirán, gentes con inquietudes muy diferentes han tomado contacto sin ajustarse a los tres clichés mencionados. Todos los participantes, en persona o a través de medios audiovisuales, tenemos una visión que nos aglutina.

Debemos llamarlo visión porque el mundo de las redes sociales de la famosa Web 2.0 no tiene el camino marcado. Visión porque acabamos de descubrir que tener un espacio en la red de redes no es una banalidad para pasar o perder tiempo y es que en la BurgoSfera 2.0 compartimos la seriedad y la preocupación por hacer de nuestros respectivos blogs un «algo más«. Un algo especial, realmente nuevo en el siglo del todo-está-inventado que en esencia busca comprendernos mejor a nosotros mismos y al asombroso mundo realââ??¢ y virtual en el que navegamos todos los días.

Ese algo es, en definitiva, una nueva forma de comunicación que nada tiene que ver con las formas de comunicación que han existido hasta el momento, pero que bebe y se basa en todas ellas al mismo tiempo. Todo está empezando y las reglas no están claras, pero todo aquel que tiene un blog acaba descubriendo tarde o temprano que tiene la responsabilidad de hacer que esta nueva forma de comunicación no se llene de ruido que nos impida ver los pasos dados y los pasos por dar.

Gracias a alguien que puede permitirnos expresar nuestras visiones y darles legitimidad enmarcándolas en la universidad, hoy, unos pocos habitantes de Burgos y otros tantos burgaleses exiliados han descubierto que otro mundo de la comunicación es posible.

Como dicen los clásicos: «no seremos muchos, pero sí que somos machos» (con licencia de las damas blogueras) Es posible que la mayoría de los miembros de la BurgoSfera 2.0 no le den tantas vueltas al hecho de tener un blog, pero aunque no sea su intención principal (y algunos hasta renieguen de este aspecto) están contribuyendo a que este movimiento comunicativo prospere.

Pero ante todo, mucha clama. Sr. Lobo tiene que decirnos algo importante:

… que la cordura nos acompañe …

Por cierto, debo un vídeo de la presentación de Sr.K en sociedad

Ciclo completado

El reloj volvió a pasar por su punto de partida hace ya unos días. Una año ha, señoras y señores, que Sr.K comenzó su andadura haciendo alusión a lo pendiente, porque siempre a todos nos queda algo por hacer.

Dicen que los blogs personales están hechos por gente pagada de si misma que sólo busca en los comentarios alabanzas o palabras cariñosas de apoyo y consuelo, por lo del mal de muchos, vaya.

Sr.K a pesar de ser personal, tiene vocación de servicio público, como si de una biblioteca de ideas se tratase. No encontrarán en este blog ni temas de actualidad ni aventurillas cotidianas y no es absolutamente necesario conocer en persona al autor para comprender lo que expresa. Son sólo reflexiones a nivel general basadas en experiencias u observaciones sobre lo que asombra y perturba al autor. No se puede negar que los halagos y parabienes siempre se agradecen, pero no son el objetivo principal.

El fin último de los no-trascendentales por ideología es dejar huella. Dejar huella en las personas y compartirnos con ellas, simplemente porque es mejor compartir a que te hagan estatuas o a que tu nombre sea incluído en los libros de texto. Sr.K no deja de ser una huella en el universo más grande y más incierto que el universo mismo: internet.

Lo que queda

Sr.K aún anda en pañales y sigue creciendo y digievolucionando. No hay futuro concreto sobre cómo seguirán apareciendo los Autorretretes, sección muy querida y cuidada. Hay ideas de dar protagonismo propio a la fotografía que en la actualidad completa con luz y color los textos. También pensamos que Sr.K puede ser buen contenedor de música propia directamente desde el lado sano de mi cabeza además de seguir dando consejos sonoros de los referentes musicales de Sr.K. Sucede, en definitiva, que los elementos que se articulan en Sr.K están pidiendo ser estrellas de cartel y no ser comparsa del texto. Y ya puestos a meter, el único y verdadero objetivo del humano macho, hasta podrían aparecer ¿vídeos?…

El futuro es incierto, pero está sin hacer y en el camino nos encontraremos.

Gracias a todos los señores, señoras, señoritos y señoritas que intervienen en Sr.K. Con ustedes la vida es un poco más dulce.

Banda Sonora recomendada:

  • «Castillos« x Hank – «áDios mío, Larry…! ¿Qué demonios es ésto?» (1999).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/hank.castillos.mp3