Citas K – Vol. XI

Te recuerdo que la última vez que te fuiste de farra con los compañeros de trabajo una de tus compañeras te dejó de hablar. A ver cuantos más se animan a hacer lo mismo a partir de esta noche.
Cita agorera sobre las situaciones que las fiestas de guardar y el trabajo generan.
Cita que se recuerda siempre con un «ya te lo dije» una vez acaba el periodo festivo.

Banda Sonora recomendada:
«Lo dije bien» x DelTonos – Ríen Mejor (1997)

Dedicado a esos+esa con los que da gusto trabajar ^_^d. El futuro es nuestro.

Bodysnatchers domésticos

Le pasó el otro día. Lo estaba observando desde la cocina sin querer. Sólo había ido a por un poco de leche al frigorífico para hacerse un descafeinado después de haber fregado la cena. Miró hacia el salón y de repente se preguntó «¿Quién es ése?». No podía dejar de mirarlo. Parecía tan viejo. Bueno, tan viejo no; tan diferente. Intentaba recordar su voz, pero se le hacía extraña. Como si no correspondiese a ese cuerpo que veía entre penumbras desde la cocina. Si justo en ese momento hubiese hablado pidiendo que le acercase una cerveza o unas galletas con su voz, con la voz que realmente debería pertenecer a ese cuerpo, se habría derrumbado en el suelo de la cocina. Le temblaban las piernas. Se dio cuenta de que no podía mover los brazos. Se imaginó desde fuera. La puerta del frigorífico abierta, una mueca extraña en la cara, una mirada congelada en los ojos, un brick de semidesnatada en la derecha y una taza granate con dos ojos y una sonrisa en la zurda. Impertérrita, estática, sin ir ni venir. El motor del refrigerador se acabada de poner en marcha para recuperar la temperatura.

Casi le dolió doblar sus articulaciones, girar el cuello y ayudarse de la mirada para servirse ese poquito de leche. Tuvo que esforzarse en no volver a mirar hacia el salón. El sonido de palabras initeligibles de la televisión, atenuado por las paredes del piso, era un canto de sirena. Era la presencia de ese extraño que acababa de descubrir a pocos metros de ella. Tuvo que volver a mirarlo mientras cerraba la puerta del frigorífico. Ya no sentía pánico. Imaginó que suspiraba, pero no lo hizo. Su cuerpo aún no se había dado cuenta de que el pánico había pasado y ya sólo quedaba vibrante desasosiego.

Otro cigarrillo. Desde el salón llegó el olor del tabaco que se intensificó y volvió más desagradable por la humedad de la cocina recién fregada. Luego volvería a pasar la fregona. Total, sólo había pisado con las zapatillas de felpa. Estaba de espaldas a la puerta de la cocina mientras miraba sin ver como la sonriente taza con ese poquito de leche giraba en el microondas. Su atención estaba a su espalda. Hipersensible a cualquier cambio de temperatura en el ambiente o a cualquier microcorriente de aire. Se sentía tan expuesta como un mafioso sentado de espaldas a la puerta principal de un restaurante. ¿Cuándo oíria a la Tommy? ¿En la primera ráfaga o no oiría nada en absoluto?. Lo que no oía era la campanilla del microondas. La luz seguía encendida y la taza girando y girando como una cosa tonta. Por imitacion incosciente, giró su cuello a izquierda y derecha notando algún ‘clack‘ en las cervicales. Con disimulo, como si de una espía se tratase, oteó de soslayo la puerta de la cocina. Seguía sonando la tele. La tele es el silencio del siglo XX. Una casa tranquila es una casa con la tele encendida. Una casa triste es una casa sin tele. áTING! áDios, qué susto! Se tapó la boca. Creía haber emitido un gritito.

Mujer en proceso de

Según caminaba por el pasillo que comunicaba el salón y la cocina, se confirmaba su primera y desasogante impresión. «¿Será la luz? ¿Quién es él?» Parecía imposible. Según se apoyó en el marco de la puerta del salón se imaginó a sí misma como en una película. Ahí, en medio del contraluz que la oscuridad del salón y la luminosidad de los halógenos del pasillo creaban. En bata, con la cadera ladeada, sólo un pie apoyado y los brazos cruzados mientras sostenía la taza de descafeinado caliente. Una postura condescendiente con él. Pose de mujer fatal del cine negro. Pose, nada más que pose. La ansiedad le iba comiendo por dentro cada vez que pensaba «y ahora ¿qué?». Sentarse a su lado en el sofá. ¿Quién era?. Compartir cama, despertarse, ¿tocarse? ¿por qué? ¿cuánto tiempo llevaba así, sin darse cuenta?

Sintió un escalofrío cuando se sentó a su lado en el sofá y un flasazo de pánico volvió cuando él le dedicó una distraída y afectuosa sonrisa antes de volver a centrar su atención en la tele. No recuerda que ponían, pero recuerda que esa noche fue la de los ojos como platos y el cuerpo entumecido al lado de él. También recuerda haber tenido antojo de vainas durante la cena y que sus acciones desde aquel día se volvieron casi automáticas, robóticas y faltas de voluntad.

Proyección recomendada: The Invasion of the Body Snatchers – 1956

VídeoTrayectos vol. IV: Camiño Santiago + Santiago 30.08.08

o tren – o WC do tren – cascada urbana en santiago de compostela – pies y peregrinos – praza do obradoiro – gentes – trompeta – semáforo parlanchín – señoras coloridas – bellotas en mano – parque san domingos de bonaval

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Lo que prentenden ser los VídeoTrayectos se puede conocer en su primera publicación.

Oriencidental

Venga pa’quí y pa’llá. Ni me paren, ni me quiten lo bailao, que parar es muerte y la muerte da miedo porque en occidente ya no sabemos qué hay detrás. Hace un tiempo lo sabíamos – vive Dios –, pero se nos fue de las manos por que nos distrajímos con otras cosas consumistas y comunistas. Y mentando a la bicha, piensen en los chinos. Ellos sí que saben, no como nosotros; blancuzcos ojipláticos adoradores de muñequitos gores barbudos. Miles de años de tradición pinchándose con las agujas de los pajares y respetando a sus viejos como señores de edad que son. Será por eso que los mayores chinos parecen antiguos más que viejos. Será porque siempre han estado ahí; observando a los locos occidentales, diciendo «ya vendréis, ya». Pero, nadie viene. Así que mandan a sus vástagos a avisar. Y sus vástagos se pierden entre las tragaperras, el kitsch barato y los ultramarinos seven-eleven de barrio.

Amarrado motorizado

Al final, si los chinos nos quitan algo, que nos quiten lo bailao, que la angustia vital a occidente no se la quita ni Dios, ni el tai-chi, ni el prozac.

Banda Sonora recomendada:
«Occidente» x Los Enemigos – La cuenta atrás (1991)
http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/enemigos.occidente.mp3

Autorretretes VI

Se avecinan tiempos de cambio en los autorretretes. La tecnología nos supera y los más de 140 autorretretes (tranquilos, aquí sólo hay una selección) que llevamos realizados hasta el día de hoy, serán de época pasada. Seguiremos haciéndoos disfrutar con los viejos autorretretes una temporada hasta que la nueva tecnología dé sus frutos.

Hoy, con todos ustedes, la sexta parte de la parte contratante de la época pasada:

Autorretretes con Fontaine de Duchamp incluida

En Burgos, Pub La Negra Tomasa En Valladolid,  Bar en la Plaza Circular En A Coruña. Seguramente en un estupendo bar para comer y/o beber En A Coruña. Seguramente en un estupendo bar para comer y/o beber

En Burgos, Rte. Picasso En Burgos, Teatro Clunia En BCN. El CosmoCaixa y su water que no era muy cientiífico En Valladolid,  Bar La Tuba

Entregas anteriores:
[Autorretretes I][Autorretretes II][Autorretretes III][Autorretretes IV][Autorretretes V][Todos]

Por cierto, la nueva tecnología de autorretreactiva me va a salir gratis. En medio de las peleas siempre han gente que saca provecho…

VídeoTrayectos vol. III: Vigo + Samil + Cangas 29.08.08

andando – gente, lluvia y paraguas en vigo – el afilador – guay – ardilla – playa de samil – gaviotas – navegando hacia y desde cangas do morrazo* – galerna en vigo

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*Sí, ni se ve Cangas, pero ¿que no mola navegar?. Además, «yo ya fui, yo ya fui y menos mal que no llovía»

Por cierto, estimados visitantes terrestres y extraterrestres: exactamente hoy, 14 de septiembre Sr.K, del lado sano de mi cabeza cumple 2 años. En esta ocasión no hay reflexión profunda ni fastos fastuosos.

Siempre nos quedará la memoria, perdón, el archivo:
Primera entrada de Sr.K
Aviso del primer aniversario de Sr.K.

Gracias a todos, desgracias a los desgraciados y saludos a los que se han quedado por el camino.

Celebrities

Ser una celebridad es duro. Tanto ser celebridad por celeridad o meta-celebridad ahíta de amor indecente a la celebridad en sí misma, ser o estar célebre requiere dedicación. Porque, claro, estar todo el día de celebración no es asunto baladí. Zapatero a tus zapatos – o a tus debates – y celebridad a tus celebraciones. Por eso quizá la celebridad sólo dure 15 minutos, como decía aquél. Pero, para ser celebridad hay que nacer. Además, ya sólo por nacer a todos nos tocan no sólo unos 15 minutillos, sino un día enterito para nuestro uso, derroche y disfrute. Y que los fastos comiencen y que las celebraciones no acaben hasta el amanecer, como hacían los romanos, y que los romanos para el año que viene no me pillen con barbas, pelo largo y andrajos. Capaces de darme crucifijo o algo.

Gracias por acordarse de este día tan especial para mí como para otros tantos millones de personas en el mundo. Celebremos que el mundo gira y algunos aún seguimos en él. Celebrities de garrafón en Sr.K. Porque podíamos ser peores o por lo menos parecerlo. Si no, vean el vídeo del visionario amigho Bothman:

«Seres de la escena social: el vídeoartista» x Sergio Santamaría – The-Leznable Taldea 2005 / Producciones The-Leznables

Vértigo (Entre los cadáveres)

En estas fechas tan señaladas en el calendario con números rojos para que los más creativos construyan puentes, no queda sino que acordarnos de los cadáveres. No de los difuntos, ni de los fallecidos, ni de tus muertos tan siquiera. Hay que acordarse de ellos, de los cadáveres que nos rodean.

Dicen que hay gente que se mueve entre muertos. Vivos (que no listos) que se dan cuenta de repente de que están rodeados de cadáveres. Para más INRI, resulta que les hablan, pero se les entiende a medias. Están como recien levantados, diciendo lo primero que se les viene a la cabeza, balbuceando y repitiendo las cosas que sabían hasta que un día, por desidia, se cavaron su propia tumba y se echaron a morir. Con vívida lividez campan a sus anchas por las calles; conducen coches, van a trabajar, compran casas y caminan presurosos disimulando su cadavérica esencia. Los vivos tienen dudas porque a veces, quizá demasiadas, se sorprenden contemplándose al espejo con la misma mirada vacía con la que miran los cadáveres que se cruzan en su camino. Es entonces, en ese instante, cuando surge el vértigo del vivo que duda sobre su existencia. Algo huele mal en Dinamarca

Dime, dime, calavera ¿Qué me espera esta noche?..

También, el vértigo llega cuando no hay espejo. El vivito y coleante se siente como en un páramo de masa terrosa o embarrada (según gustos y colores) rodeado por todas partes de cadáveres que no cejan en su empeño de repetir metódicamente los actos y rituales que les hacen sentir menos muertos. Tientan e incitan al vivo a que les acompañe. Que no sea tan raro, que ser cadáver les sienta tan bien… En suma, el vértigo de los vivos ante los cadáveres es fundamentalmente miedo a ser un cadáver y no darse cuenta.

Luego están los que resucitan de su cadaveréz. Normalmente más que vértigo, sienten miedo y cierta pesadez porque sus anteriores compañeros de cadaveradas se les echan a la espalda. Desde su posición de mochila-fiambre, indican al nuevo vivo que o bien, les lleve a otro lado (que lo haga por todos los años que llevan compartiendo tumba) o que no les abandone. Pocos sobreviven a estar vivos en estas circunstancias. Sólo los más fuertes son capaces de zafarse de los asombrosamente recios brazos de los cadáveres.

Ser cadáver o ser vivo. Esa es la cuestión.

Banda Sonora recomendada:

  • «Monstruos» x Siniestro ToTal – Popular Democrático y Científico.
  • «La otra orilla» x Los Enemigos – La Cuenta Atrás