Fumadores, esos grandes solidarios
No existe persona más maleducada que un fumador.
Un fumador es un yonki, lo mires como lo mires: quiere su dosis, no puede esperar, la quiere, no ve porqué debe quitarse de fumar sólo por estar en un entorno cerrado compartido. Prefiere ver pelis en casa que en el cine, porque en el cine no te dejan fumar, no usa el transporte público, viaja en coche particular para poder ir con el cigarro en la mano/boca, no hace viajes transcontinentales, no merece la pena llegar hasta un idílico entorno que no esté a menos de media hora de absentismo…
Pero tiene sus "detalles".
A los niños se les respeta, claro: no fuma delante de un niño.
Si comparte coche con un churumbel, aguanta sin fumar (si el viaje no es muy largo, claro, tienen sus límites). Ahora bien, si eres tu el que va en el asiento de atrás de dos fumadores, piloto y copiloto, a ti te pueden dar bien por el culo. "Pero cuando vais con la niña en el coche no fumais… Ya, pero eso es porque va la niña, no voy a fumar con la niña en el coche…" No, claro, pero voy yo en el asiento de atrás y si que lo estás haciendo…
(Y la verdad es que, si lo piensas friamente, la capacidad de regeneración pulmonar de un infante es superior a la de un adulto, así que resultaría más lógico fumar delante de un niño, que se recuperará antes, que de un adulto, que hasta recuperarse de un rasponazo ya le cuesta como más)

Debo aclarar, no obstante, que conozco a dos (DOS, sólo dos) especímenes humanos que escapan a tal encasillamiento
Uno es mi compañero de piso, que respeta mi "rara avis" y no fuma en casa, si acaso, en la terraza… y eso que me tiene que agradecer, porque, aparte del hecho de que se ha acostumbrado y no tiene que hacer el ridículo como sus compañeros de trabajo y "salir a fumar" sea como sea, a pesar de las inclemencias del tiempo, anda que no hemos visto cosas curiosas asomados a la ventana…
La otra, es una amiga vasca… que casi ni me entero de que es fumadora. Es capaz de estar en una cafetería, cenar en un restaurante, de bar en bar tomando cervezas hasta las mil… y no echarse ni un cigarrito hasta que no se despide de ti y se aleja hacia su casa… Ahora tengo la duda: necesito saber si también es capaz de renunciar al "cigarrito de después"… en ello andamos…
Loable.










