::: Relato: pero que jeta tienes…
No me acuses de cobarde. Cállate y lee. Siempre he querido decirte algo. Y no he encontrado el lugar ni el momento. Ahí va:
Llevas años haciendo como que no pasa nada. Has dejado pasar tanto tiempo que la costumbre se ha vuelto ley.
Siempre pienso en si… yo sería capaz de hacer lo mismo. La respuesta es: No. No porque por una mierda de detalle tomado por costumbre, has creado en mi cerebro una imagen de ti que puede que no sea real.
Ahora, la situación se presenta al revés. Si yo digo algo, la mala imagen y el comentario absurdo desde mi punto de vista me lo vas a pegar a mí en la espalda.
Siempre has sido igual. No sé de qué me sorprendo. Lo que si sé es que cada vez que alguien menciona el tema me sube una mala hostia de los pies a la cabeza que no aguando. Si,.. soy borde aquí y ahora, porque ha pasado tanto tiempo desde que me enseñaste tu verdadera cara que me enfado conmigo misma por ser tan gilipollas y dejar pasar el tiempo sin pedir explicaciones.
No me valen tus buenas caras y tus extensas sonrisas. No me valen por que no son nada.
Es lo que hay.
Moraleja: Abre más los ojos y mira a tu alrededor, ten en cuenta a la gente que te rodea o sin querer les puedes hacer mucho daño.
3 comentarios
Deja tu comentario





Ahí, con dos ovarios!
Hola. A ver si vas a estar enamorada….
jejeje,… quien sabe manza, quien sabe…por cierto,… ¿esto de manzacosas? porque?