::: Relato de nevera02: ‘terapia’
(…) No distingo entre un martes y un sábado. No distingo las 14 de las 20.
No distingo el trabajo de mi casa.
He perdido el norte, la meta, las ganas y mis objetivos por todo.
Me ha vencido otra vez una sensación sin firma pero con fuerza.
Un dolor en el pecho al respirar y el agobio de ver que no se va nunca.
No distingo el ayer de hoy. Ni el hoy de mañana.
Soy la pieza de un puzzle que no existe.
O eso creo.
No distingo una cicatriz de otra, una huella, una señal.
No recuerdo ni el día ni el porqué.
Sólo se ha quedado el dolor muy adentro, enganchado y no sé como quitarlo.
– ¿estas mejor?
– si, decirlo siempre alivia.
5 comentarios
Deja tu comentario





No te agobies mas Lae, el tiempo todo lo arregla y las mañanas hecen olvidar todo
Besos
No digo yo que a veces lo que escribo sea real, pero tambien hay parte de ficción. Un beso y gracias por preocuparte por mi. ;-)
No se si será real o no, pero angustioso si que es…
¿La Luna está triste?. ¿Pensativa, quizá?. Laetititia, siempre me ha gustado ver la misma cara de la Luna.
Animo.
Hola, Laetitia. Es curioso, como apuntas en tu contestación a J.R. Justo, cómo se mezclan ficción y no ficción en nuestros escritos. Ánimo si hay algo de realidad.
Por cierto: necesito que me escribas un correo a la dirección que te aparece en la casilla de e-mail que hay que rellenar para dejarte un comentario, porque no veo el tuyo por la página para enviarte una información.