::: Las obligaciones

Que no me apetece hacer esto ni aquello. Que no tengo tiempo. Que cuando lo tengo prefiero estar tirada en el sofá leyendo o haciendo zapping. Pero obligaciones no por favor.
Donde se adquieren y cuando, pienso. ¿Se pueden cambiar o vender?
Jo, que pereza.
Hazlo por mi….por fa?
Total, pa hacerlo yo al final, porque mi gato no quiere escribir o no sabe escribir. Eso dice.

Y de que escribo yo si el calor de los últimos días me ha churruscado las ideas. Si no tengo nada que contaros. Si hace tiempo que no pienso en nada que contaros. Aunque creo que os debo una explicación. Bueno,… yo no la llamaría explicación, porque en el fondo me da igual,…pero creo que si os lo debo.

Los cambios de la vida. Un día estás aquí y otro día estás allí. Y por eso dejas de tu rutina y tus obligaciones aletargadas hasta que vuelves de donde saliste para empezar con lo mismo. Yo, estoy volviendo y acostumbrándome a las mismas obligaciones que tenía antes, pero he escogido una mala fecha. Verano.
El sol, el calor, la pereza.

Lo intento. Pero a veces no lo consigo. Lo conseguiré. O eso creo.
De momento os dejo una foto de tantas cigüeñas y cigüeñas, cienes y cienes que he visto en las ultimas semanas y diferentes lugares. Estas son de Alcalá.

1 comentario

  1. rober 26 Junio, 2008 7:44 am

    Es que el tiempo, desde el sofá, pesa mucho y apenas se mueve. Es que para los gatos la pereza no es pecado. No debes explicaciones (sería otra obligación ¿no?). “Churruscarse la ideas”: me gusta.

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