::: Yo no soy Umbral.

 Pero,… he venido aquí a hablar de mi libro.  Recuerdo que, tras un paseo por el salón de mi casa, se paró delante de la biblioteca. Un vistazo entretenido sobre los libros que descansaban sobre la televisión y con la famosa pregunta que lleva implícita la famosa respuesta, alguien me pidió un libro. Famosa pregunta: ¿qué tal está este libro? Famosa respuesta: Bien, es entretenido, llévatelo y ya me lo devolverás  Después de mucho tiempo y tras una limpieza del polvo acumulado en los muebles del salón, me doy cuenta de que en mi particular biblioteca "falta algo". 
¡Mierda! 
¡No me lo ha devuelto!
Como ha pasado ya mucho tiempo y el contacto con el protagonista de este cuento ya se ha perdido, me pregunto si recuperaré mi pequeño tesoro. 
No me molesta compartir lo que tengo pero me gusta conservarlo, porque mis libros son mi pequeño tesoro, como decía el feo de una peli.  Hoy, estoy de mal humor porque no aproveché la ocasión de recordarle al ‘prota‘ que tenía una cosa mía. Desgraciadamente, por cuestiones que no vienen al caso, creo que no voy a tener otra oportunidad de decir: ¿te leíste el libro que te presté?.
Yo, como Umbral, he venido aquí a hablar de mi libro, el mismo que ya no está entre ‘Soldados de Salamina’ y ‘La tempestad’. Como ya he dicho antes, se pasó el momento idóneo para recuperar mi tesoro y también la única forma de escuchar las posibles respuestas. Uno: si, está bien (o mal). Dos: No, ya te lo daré.
 Creo que tendré que dar por perdida mi adquisición de la que ya no recuerdo ni el color de las tapas, y no es que el libro fuera malo, que no es caso…. mi memoria se debilitan con pasos del tiempo, como todo.  Sepan ustedes que en este caso viene muy bien la frase "la confianza da asco". El resultado seguro es una perdida sentida, como mi libro.

4 comentarios

  1. Francisco O. Campillo 02 Noviembre, 2007 1:27 pm

    Hace ya muchos años, me contaron que los libros tienen alma propia… y mucho orgullo. Cuando prestas un libro, éste se siente abandonado y ofendido… y ya no regresará jamás.
    Aún así, he prestado bastantes libros. Pocos han vuelto. Tendrá algo de cierto esa leyenda urbana ;-)

  2. nonsense 02 Noviembre, 2007 2:28 pm

    ¡JA!

    Vuestro “sin vivir” se multiplica por mil cuando en vez de libros hablas de cómics… y yo de eso entiendo un rato.

    Se que para los profanos en el tema puede parecer banal el comparar un libro con un cómic (los comics no se quedan en esos mortadelos que la mayoría del mundo recuerda con nostalgia de su infancia) pero los “iniciados” sabemos bien de ese mal endémico identificado con el: “lee esto, que te va a gustar” acompañado del “ah, pues no me lo he leido… es más, tampoco se dónde lo he dejado… pero sólo es un cuento, ¿no te importa, verdad?”

  3. trupitomanias 02 Noviembre, 2007 2:43 pm

    creo que a todos nos pasa lo mismo al prestar los libros.. hay que despedirse de ellos por si acaso..
    yo soy despistado y decidí apuntar a quien se los dejo.. pero al final algunas veces el resultado es el mismo que el tuyo.. pero también algunas veces vuelven como el hijo prodigo.. y entonces los vuelvo a releer..

  4. _SOM_ 16 Noviembre, 2007 6:57 am

    Lo peor es cuando añooooss después preguntas al individu@ por el libro y te responde: “Errr, ¿a que libro te refieres? O_o

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