::: Y…hoy ¿por qué no?

Un día te despiertas y de das cuenta de que almacenas cosas y cosas, que no has utilizado en muchos años. Y lo dejas pasar.
Otro día lo mismo, pero esta vez, te propones hacer una limpieza, y tirar lo que no utilizas…Lo dejas para mañana, claro.
El día de los “Trastos Viejos” ha llegado. Preparada para soportar cantidades industriales de polvo, que cada dos por tres me hace estornudar contemplo durante unos segundos un panorama llenos de cajas viejas, bolsas rotas y trastos uno encima de otro. Es divertido reencontrarse con las ‘carpetas quinceañeras’ forradas con fotos de Brad Pitt cuando tenía…. unos cuantos años menos de los que tiene ahora. ¡Que vergüenza!.
La imagen que me traslada a la infancia,… esa bici pequeña de color  ‘rosa de niñas’ que durante tantos años permanece colgada de la pared si que nadie la use.
Una siempre piensa que alguna vez utilizará todo lo que está guardado, alguna vez se dará esta ocasión. Pero nunca llega… o sí.
Después de una costosa clasificación de trastos que pueden ver su futuro en el punto limpio de esta ciudad, encuentro utilidad a algunos. Los use en su día y durante unos años han estado guardados en una bolsa de cartón. Ahora descubro que otra persona lo puede aprovechar.  Me alegro, porque así no me sentiré tan mal, cuando me deshaga de ellos, ni tendré la tentación de devolverlos a la vieja bolsa donde han esperado tanto tiempo.
Pero irremediablemente siento esa sensación sombría  cuando te deshaces de  tantos peluches que has coleccionado durante la infancia, cuando tiras esas colecciones chorras que has guardado con cariño…
Esa caja de revistas que nunca sirvieron para nada, pero a pesar de ello ahí están.
 Bueno… la cosa es que me gustaría encontrar un hueco a todas estos trastos y además hacer limpieza, claro.
¿Alguien conoce a alguien, que sea capaz de eliminar todos estos trastos sin ningún pesar?

Además de polvo encuentras …

No hay comentarios. Puedes ser el primero en comentar.

Deja tu comentario