::: Una, dos y tres, volver a empezar…

Venia yo escuchando en el coche una canción de Antonio Carmona, en la que el estribillo dice algo así:   “una dos y tres volver a empezar”. Estas palabras  me han encaminado a una reflexión.
La vida pasa y sin querer dejas proyectos a un lado. Temporalmente aparcados. Es la primera idea que te viene a la cabeza cuando te das  cuenta del tiempo que ha pasado desde la última vez que dijiste: voy a hacer esto. Convencida de que en algún momento comenzarás tu proyecto, tu idea, tu propósito sigues dejando pasar el tiempo, hasta que en algún instante hay algo que te hace pensar que, qué ha sido de todas estas ideas que dejaste ahí para empezarlas mañana.
Irremediablemente algunas ideas ya han caducado. A otras hay que añadirlas el factor miedo que con los años aumenta como los céntimos  de euro ante una factura impagada.
Y entonces te preguntas: ¿es demasiado tarde para empezar de nuevo?
El miedo a que no salga adelante la nueva propuesta de vida para el futuro te paraliza e impide que veas la claridad de la situación. Tampoco tiene que ser tan difícil. Si los demás lo hacen …¿Por qué no yo?
Realmente no tiene que ser tan difícil empezar en otro sitio, desde cero, sin que previamente se haya dado una situación limite que te haga sobrevivir y buscarte las  castañas. Tienes que evitar que la gente te influya poniéndote unos cascos en las orejas con la música tan alta, que impida oír a los que te dicen, ¿estas loca? ¡Me parece mal o bien, depende como se mire! ¡a estas alturas!. A veces es mejor no pedir opinión a nadie, es lo que piensas cuando ya se lo has pedido. 
La pereza, aparte de ser un pecado capital, está ahí presente, retrasando  una  ilusión, un sueño o alucinación  de tu vida. Puede que lo que te plantees sea un espejismo creado por una canción que escuchaste hace cinco minutos. Pero en el fondo, quieres hacerlo y sin embargo,  para que esta situación llegue darse, a mi me tienen que empujar al vacío. Si  la vida te da pequeñas zancadillas, te levantas y tiras para delante. Pero si no tienes zancadillas y quieres cambiar algo, aunque parezca mentira es mucho más difícil.
 Los que me conocen, saben que soy joven y pensarán que tengo todo el tiempo del mundo. Anda que no he oído esa frase en este último año…
Sin embargo comenzar de cero supone romper esas barreras mentales y esta coraza de inseguridad que rodea mi mente.
En cierta manera ya tengo algo de camino recorrido.


No hay comentarios. Puedes ser el primero en comentar.

Deja tu comentario