::: Un juguete

Siempre quise tener una casita de pin y pon pero nunca llegó a mis manos. Era ese tipo de cosas que deseas cuando eres niño y que esperas que caiga en tu próximo cumpleaños o en las próximas navidades o… que se yo… la típica tía rica que hace regalos sin ton ni son (una tía que nunca tuve tampoco, por cierto). Ahora está descatalogado (creo) la casa, digo. No la tía.

Después de muchos años esperando este juguete… decidí que cuando tuviera dinero me lo compraría yo misma.
Cuando tuve dinero para poder comprármela ‘ya era demasiado mayor para andar con esas cosas’ (según mi madre) así que el tiempo pasó y me quedé sin juguete.

Hoy también quiero una casa pero esta vez no la quiero de juguete, la quiero de verdad. Con su cocina, su baño, su salón, su garaje (el coche ya lo pongo yo), el pony en la granja… y llegado este punto la reflexión ya os la imagináis,…
Cuando pueda comprarme una casa, ¿seré demasiado mayor para estas cosas?

 

2 comentarios

  1. Sr.K 29 Junio, 2009 3:28 pm

    Excelente paralelismo.

    En base, el problema de fondo es que un/a cualquiera trabajador por cuenta ajena, no puede poseer una vivienda exclusivamente con su sueldo. Poseer vivienda es sólo accesible para sueldos vergonzosamente altos, traficantes de droga y/o pisos, ministros, alcaldes y/o ladrones y sobre todo si eres una persona honrada, para parejas de a dos. Es la ’sociedad petit suisse’ “A mí me daban dos”.

    Quizá debamos plantearnos esta pregunta-símil: Me gusta ir de un sitio a otro en autobús, pero ¿me compensa tener un autobús propio?

  2. el_ucraniano_aniano 30 Junio, 2009 4:37 pm

    La represión de los deseos infantiles a la larga -aunque sólo muy de vez en cuando- da frutos. Pedro Almodóvar tiene toda la pinta de que de pequeño fue reprendido por jugar con muñecas. En sus películas no hace algo muy distinto. Claro que ahora dramatiza con actrices y no con barriguitas.

    (Que no se me malinterprete. Si se piensa, tiene sentido).

    La sublimación de las frustaciones no suele ser un proceso sublime.

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