::: La curiosidad del barrio
Quien no se ha sentado alguna vez en el banco del barrio con el objetivo claro de saber más del vecino. Un día de estos lo tiene cualquiera.
Es innegable que a todos nos gusta saber algo de la persona que vive en frente nuestro, la curiosidad mata al gato, se dice en mi pueblo.
A veces creo que deberíamos inventarnos una vida para la gente que tanto se interesa por lo que hacemos en cada momento.
Señora, trabajo en un circo. Me paso el día entre fieras a las que tengo que dar de comer tres veces al día pedazos sangrientos de carne, con tan solo un guante de látex, en cada mano, claro. Se hace difícil la convivencia entre leones y tigres, elefantes y monos, pero que se le va a hacer, es lo que me gusta y de ello vivo.
¿Le ha gustado?, o ¿me invento otra cosa?.
Y es que a mi, la insistencia del vecindario por saber si voy o vengo es algo que siempre me ha sacado de quicio. Reconozco haberme sentado en un banco como dije al principio, e incluso haber preguntado ¿y ese quien es?, pero lo hice sólo por saber si estaba soltero o casado. Intereses personal.
Pero, ¿que interés puede tener mi vida para mi vecina? Un día de estos muy educadamente se lo preguntaré y de paso igual la sugiero que lea mi blog, que algo sacará.
4 comentarios
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Y …¿acaso no nos asmomamoa alguna vez a oros blogs armados con esa misma curiosidad?
Voyerismo vs. Exhibicionismo
asmomamoa=asomamos
perdon
Si de verdad eres capaz de responder eso del circo a alguien…
…y si eres capaz también de indicar mal una dirección a quien te la pregunte…
…entonces y sólo entonces me daré por satisfecho: habré creado un monstruo…
En realidad ya lo has creado. Ahora solo tienes que ponerle un nombre y educarlo.