Soy consciente del día, de la hora, del minuto y sin embargo estoy por estar y estoy sin estar en mí. Es así como me siento, es como te sientes. Sin más. Es un pulso diario contra mi presente y mi futuro.
Complicada situación que analizo día a día en el momento de acostarme, sin ayuda, sin nadie porque al final me quedo dormida sin solución para volverme a despertar con el mismo problema.
Aprende! –Digo- aprende de esto! Y así no volverá a ocurrir. Pero desgraciadamente sin ser adivina pronostico que esto volverá dentro de algún tiempo fecha de caducidad.
Pincelas del pasado me aturden en los momentos más absurdos del día. Y es cuando me doy cuenta de que soy persona y como todo el mundo a veces tengo malos momentos, malos días. Sin más.
Y ahora me voy de vacaciones.
(10 min. después)
Que momentos más malos he pasado. Ay, que mal…Sin ti, sin mi móvil o sin aire acondicionado no puedo salir de casa. Que sensación más mala. Soy adicta. Lo sé.
¿Qué hacia yo cuando no estabas tú?. Te apuntaré en la lista de cosas de las que dependo y las que nunca olvido cuando salgo de viaje.
Pues si, antes usaba los mapas de anillas porque los que vienen doblados con forma de acordeón no me duran ni 5 minutos en las manos. Creo que están mal hechos, siempre necesitas dos pliegues y tienes que hacer una nueva marca para poder manejarlos. Un asco. Son mejores los de anillas, pero… tienen demasiadas hojas y en cada viaje pierdo una lo que acaba convirtiendo a mi mapa en una muestra de hojas sin sentido. Además caducan al año aunque yo siga utilizando los mapas de dos o tres años anteriores.
Ay, bendito invento el gps! Aunque también me has jugado malas pasadas. Caminos cortados, carreteras inexistentes… Todo te lo perdono porque últimamente te has portado muy bien.
Para tirar cohetes!
Ah, claro!!! Ahora lo pillo. El euro es de todas las cartas que cada día tiro a la basura. Estas cartas que dicen que ‘entro’ en sorteos de no se qué y de no se cual, que NUNCA tocan. (Bueno, si,…una vez me tocó un deuvede, malo, pero deuvede).
Ok, pues aquí veo dos soluciones:
Una: recolecto todas las cartas de publicidad que llega a mi casa y os la devuelvo a final de mes en un sobre gigante ordenado todo por fecha y me devolvéis el euro. ¿Que os parece?
Dos: Esta es más drástica, pero también más eficaz. Me das todo mi dinero, me cierras la cuenta corriente, y me regalas un boli por los 10 años que he estado contigo sin rechistar por todo cuando me habéis robado. ¿Que os parece?
Y de que escribo yo si el calor de los últimos días me ha churruscado las ideas. Si no tengo nada que contaros. Si hace tiempo que no pienso en nada que contaros. Aunque creo que os debo una explicación. Bueno,… yo no la llamaría explicación, porque en el fondo me da igual,…pero creo que si os lo debo.
Los cambios de la vida. Un día estás aquí y otro día estás allí. Y por eso dejas de tu rutina y tus obligaciones aletargadas hasta que vuelves de donde saliste para empezar con lo mismo. Yo, estoy volviendo y acostumbrándome a las mismas obligaciones que tenía antes, pero he escogido una mala fecha. Verano.
El sol, el calor, la pereza.
Lo intento. Pero a veces no lo consigo. Lo conseguiré. O eso creo.
De momento os dejo una foto de tantas cigüeñas y cigüeñas, cienes y cienes que he visto en las ultimas semanas y diferentes lugares. Estas son de Alcalá.
Y es que estos guionistas atrapados en la sala con pizarra blanca no se dan cuenta de que estos disgustos pasan factura. Algún día.
Fui una de esos cinco millones de personas que vio el final. El final tan esperado. Y vaya mierda de final. Todo hay que decirlo. Y no hablo de la historia de amor, ni de los personajes, hablo de la parte técnica, del guión (algo insostenible por inexistente). Y lo peor está por llegar. Más de lo mismo pero con diferente forma. Si la historia funciona desde el principio está bien pensar en un posible alargamiento, pero con historia no con un guión de un día para otro.
Por todo esto creo que los responsables de estos cambios tan cansinos deberían ser torturados por los mismos espectadores (victimas a su vez de la propia audiencia) en la sala donde idean los guiones, para que se lo piensen bien antes de cambiar nada, porque un/a espertador/a enfadado/a puede ser muy violento/a.
]]>Me he dado cuenta de todo esto tras leer un correo de fw: escondido en un asunto amistoso y curioso: ¿tu, de que árbol te caiste?. Dicho correo encasilla a la gente según su fecha de nacimiento en distintas especies arbóreas. Yo soy un nogal. La explicación que hace referencia a este árbol no se corresponde en absoluto con lo que en realidad soy…o creo que soy. Y por supuesto las últimas líneas del correo decían esto: “Envía esto a 10 personas en la hora que sigue a tu lectura. Si lo haces, tu sueño se hará realidad. Sino… se volverá lo contrario. Raro, ¿no?… pero dicen que funciona…“
Estoy tentando a la suerte.
Bueno…os cuento lo que he venido a contar…
Después de un disco duro quemado por combustión “espontánea” ante otra posible explicación; una cámara que deja de funcionar cuando traspasa las fronteras de la ciudad (varios casos se me han dado ya); he descubierto que puedo ser gafe. Un nogal gafe.
Aquí, os confieso que algo de miedo me da ser gafe. Sí, porque los gafes siempre están desterrados a la soledad y a la crítica de los “no gafes”. Si,… me da miedo porque analizando los últimos hechos que no tienen explicación estoy empezando a creer que las casualidades no existen.
La frase que más repito en los últimos días es: “siempre pasa lo mismo”. Hay otra variante que digo cuando no encuentro una explicación a que “siempre pase lo mismo” pero es un chiste “interno” así que no os lo contaré, no tiene sentido. A cambio os dejo con el cantautor gafe de Buenafuente.
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Orgullo por aquí, orgullo por allá. Por todos los lados y a ver quien lleva la razón. A ver quien da el primer paso. Y los días pasan y la tragedia puede ser peor. Mucho peor. Será cuestión de exagerar para que entre el miedo y el arrepentimiento en el cuerpo produciéndose así una variante de lo que se espera.
Que malo es el orgullo. Que no deja pensar con lucidez. Que no deja ver más allá de la nariz. Que recrea un sin vivir cuando la cosa se pone tensa. Que hace difícil una historia con un final abierto, y un final en una historia difícil.
“Tampoco fue para tanto”. La frase del millón acompañada de una mirada que quiere dejar pasar el tiempo aunque este le haga daño, por dentro y por fuera.
Sin final y sin orgullo la cosa acabaría antes, pero no se puede asegurar como.
Adiós a las culebrillas amarillas y negras y hola al sistema más barato para la regulación de la velocidad en ciertas calles. ¿Dónde quedaron esos policías en las puertas de los colegios?…¿están tomando un café? ¿Rellenando formularios quizás?
Desde aquí sugiero al ayuntamiento una forma aún más barata que las zanjas que joden las ruedas de la misma manera independientemente de la velocidad a la que circules.
Dejen de idear ideas, valga la redundancia,…porque con el abandono del cuidado del asfalto se obtienen los mismos resultados: socavones.
Prueba número uno: cruce en la calle Vitoria a la altura de la fabrica Firestone. Socavones a tutiplén.
Prueba número dos: salida hacia Madrid por la autovía, que espero lo arreglen ya,…porque en fin,..hay cosas que no tienen ni comentarios.
Prueba número tres: carril derecho de Islas Baleares (sentido cementerio), tanto camión en las obras del nuevo hospital está afectando seriamente a la solidez del firme.
Y por ultimo, lo tengo que decir porque sino reviento. ¿Para que pago el impuesto de rodaje si no se puede rodar por estar ciudad?
]]>“La crisis de verdad estalla cuando los dueños de las inmobiliarias no tienen dinero para comprarse un yate”
“…Zapatero: La pelota está en tu tejado… tendrás muchas porque el tejado de la Moncloa es muy grande”
“…Por culpa de la crisis inmobiliaria en España cada hora diez magnates se quedan sin comprarse un rolex …”
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