::: Nieve en un lugar diferente

Por fin disfruto unas vacaciones. Ya tocaba. Y ahora a ponerme al día con la lista de cosas pendientes y por supuesto, atrasadas desde hace por lo menos tres meses.

Tiene narices que lo primero que he hecho con mi tiempo libre haya sido ver nevar desde mi ventana. Durante quince minutos he permanecido mirando la farola más cercana a mi casa (10 metros), esa luz anaranjada que siempre me recuerda a la luz que hay en los pueblos en invierno. Ya sabéis que tengo debilidad por la vida que existe en las calles de ciertos lugares, esos pueblos con encanto.

Y sí, estoy deseando que nieve para saber cómo será un día de invierno burgalés en otro entorno distinto al de siempre.
¿Quién hará el primer caminito hacia la carretera?
¿Cuál de todos los vecinos será el encargado de esta típica tarea?
De momento y típico también de estas fechas, mi vecina ya ha colgado el primer adorno navideño. Una figurita atada al pomo de la puerta. Después de ver su espíritu navideño presidiendo el descansillo me surge una pregunta…

¿Me compro un arbolito de navidad o adorno el aloe vera?


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