::: Adios a los Sampedros…
Entre tapas, mercado, fuegos y barracas se pasa la semana y ni me entero. Apenas he podido disfrutar, un año más, de las actividades que estaban en el programa de fiestas, el grande, porque el de bolsillo, se ve que según salieron al público se acabaron.
Aparcar en el centro, es imposible. Definitivamente tienes que aparcar a las 8 de la mañana cuando la gente que vive en el centro se desplaza a su trabajo y nos dejan plazas libres para ver las distintas animaciones de calle, la feria de tapas, que en su mayoría está en el centro, y como no, los fuegos. Fuegos que una vez más…se quedan en mi modesta opinión, cortos, sin sabor,…
Yo, propongo desde la Luna que el próximo año, los tiren todos de golpe. A la vez. De esta forma la gente se quedará impresionada por la novedad y no pasarán frío, no los va a dar tiempo a sentir el biruji de Sampedro, será demasiado rápido pero impresionante.
Los toros…Yo no soy aficionada a los toros pero sufro en mi familia gente que quiere comprar entradas y que no pueden. Lo que anuncian ciertos carteles, que las entradas se pueden comprar por Internet, es una mentira cochina. El teléfono que también aparece para las reservas comunicaba las 8 horas de la jornada laboral, el resto del tiempo un contestador se limitaba a decir: ‘Nuestro horario de atención al cliente es de 8 a 14 y de 16 a 20’… ¡Mentira! Hacer cola en la plaza de toros fue lo único eficiente,…hasta que llegue a la ventanilla, donde una señorita muy aseñorada va y me dice: ¿va a pagar con tarjeta? No me funciona el aparato de las tarjetas.
Después de dos horas de cola. No son capaces de poner un puto cartel que anuncien sus problemas con la Caja.
Bueno, pues una vez pasado el mal trago de las entradas de los toros, con la cara de color “fresa-nata” a pesar de llevar el kit de supervivencia en colas (gorra, agua, revista y paciencia) no queda descontenta mi familia, una segunda fila, no está mal,… aunque no ha sido barrera, (porque no se han puesto a la venta…me parece a mi), menos da una piedra y dos hora de cola.
El día de Burgalés ausente…. ¿ausente? Pero si están todos aparcados en la puerta de mi casa. En realidad me gusta el ambiente festivo que tiene el barrio. Es el único día del año que hay vida delante las puertas de las casas.
Y para terminar de criticar las fiestas… hablaré del comienzo. El pregón. Luisa Martín, la Juani, para los amigos, se olvidó decir después de lo siguiente:
¡Burgaleses! ¡Burgalesas!
¡Viva San Fermín!,
uy perdón,
¡Viva Burgos!
Y nos dejó con un simple ¡vivan los sampedros!…
Para el próximo año… hay que cuidar estos detalles.

2 comentarios
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Menos mal que acabaron las fiestas, porque sino iban a acabar conmigo. respecto a lo de los fuegos…he tenido bastante con el “Pepinazo” del jueves, que me dejó anonadada, incluso pensé que me había despeinado el flequillo, asi que cuando vi todas las critaleras rotas no me estrañó.
Si te sirve de consuelo yo estuve mas de 3 horas en una cola…
http://blogofago.blogspot.com/2007/06/la-cola.html