Entradas de Julio, 2008
::: Vivo en el Bronx
Si, si, si. Convencida. Mi barrio es lo más parecido al Bronx que conozco. Cada uno hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere. Aquí, no ha nacido el hip hop, pero si la mala leche.
Fueron las cagadas de perro, fue el aparco donde “se me pone en los cojones” (hablando mal y pronto); fue el “me guardo los bancos de toda la calle para uso y disfrute personal en mi finca particular”. Hoy es el “corto el árbol como me da la gana porque no puedo fisgar desde mi ventana”. Razón aparente. No encuentro otra.
Tronzao, lo han dejao. Eso he pensado cuando me he bajado del coche y he visto el crimen. Si CRIMEN.
Hay maneras y maneras de podar árboles, pero esto no es una poda, es un crimen.
Ya tenemos arbustos de esos del oeste; tenemos ladrones, unos más que otros.
Nos faltan los barrenderos que pasan por aquí una vez cada veinticinco años como el tren de P Tinto. Por supuesto no tenemos bancos donde poner sentarse y tampoco jardines donde se caguen los perros (afortunadamente). Y finalmente nos faltan los pistoleros, que llegarán con el tiempo, como todo.
Rienda suelta a la imaginación. Algún día saldré del coche con chaleco antibalas y correré hacia la puerta de mi casa cubriéndome la cabeza con el bolso, donde llevo la pistola para protegerme de los malos cuando saldo por las mañana hacia el garaje.
Joder, que barrio, que vecindario. La envidia de muchos. Que miedo me da la gente sin respeto a nada, sin sentido común, sin consideración hacia nadie. Que miedo.
6 comentarios::: Tomando decisiones
Que poco han durado mis vacaciones. Hay que coger fuerzas.
Mientras tomo un café e intento leer el periódico descubro agobiada que tengo que tomar muchas decisiones. Si, muchas, unas más importantes que otras. Dejo de leer porque total, no me estoy enterando de nada y mirando al camarero pienso que a partir de mañana seré más rápida tomando decisiones.
Si, más rápida porque me paso el día pensando en si hago esto o lo otro.
He debido poner cara rara porque el camarero no para de mirarme. ¿Le digo algo? No. Puede pensar que soy un bicho raro muy expresivo.
La cosa es que nunca me decido a tiempo. Uy lo que tardo. Derecha o izquierda, llamo o no llamo, se lo digo o no se lo digo, se lo pido o no se lo pido. Ay por Dios que difícil decisión.
Cuantas veces he decidido bien? Y mal? ..mmm… No lo recuerdo. Si recuerdo haber tardado lo suficiente como para perder el tren si es que estaba pensando en cogerlo o dejar pasar tanto tiempo que ha aparecido el desinterés y me ha ganado la partida.
Hoy retomo este texto después de varios meses guardado en mi libreta verde, la de los textos. Decidí que no me convencía y hoy he cambiado de opinión. Tumbada en una hamaca y aguantando que mi perro me chupe los dedos del pie, decido que si que lo publico.
Me ha costado …. ¿ves?
::: Mi otro yo se va de vacaciones
Puerta con puerta toda la vida y hoy me doy cuenta de que eres estúpida. Me levanto contigo y me acuesto contigo y todavía hay momentos en los que no sé quien eres. No sientes ni padeces, ni rabia, ni dolor, ni alegría, a veces eres insensible. Hablas con mucha crueldad, no pareces tu, pero no te digo nada porque se que luego vienen a ti todos los sentimientos que te hace viva, humana, sensible.
Eres un pequeño monstruo, un trozo de mí que se comporta mal cuando quiere y hace lo que le da la gana, sin leyes, sin nada. “Esto no se para….”, porque comenzó hace tiempo y ha crecido, alimentándose de cada miga de sensaciones diferentes vividas día tras día.
Soy consciente del día, de la hora, del minuto y sin embargo estoy por estar y estoy sin estar en mí. Es así como me siento, es como te sientes. Sin más. Es un pulso diario contra mi presente y mi futuro.
Complicada situación que analizo día a día en el momento de acostarme, sin ayuda, sin nadie porque al final me quedo dormida sin solución para volverme a despertar con el mismo problema.
Aprende! –Digo- aprende de esto! Y así no volverá a ocurrir. Pero desgraciadamente sin ser adivina pronostico que esto volverá dentro de algún tiempo fecha de caducidad.
Pincelas del pasado me aturden en los momentos más absurdos del día. Y es cuando me doy cuenta de que soy persona y como todo el mundo a veces tengo malos momentos, malos días. Sin más.
Y ahora me voy de vacaciones.
::: Que susto!
(10 min. antes)
…Vuelve en ti, no me dejes colgada hoy por favor. Hoy no, por favor, hoy no. ¿Que coño te pasa? ¿Si siempre has funcionado bien? ¿Que te he hecho? Estas ultimas actualizaciones no te han sentado bien… eh?
Desfibrilador: funciona, por favor, funciona!
Una ampolla de atropina (jiji, siempre he querido decir esto)…Y funcionó.
(10 min. después)
Que momentos más malos he pasado. Ay, que mal…Sin ti, sin mi móvil o sin aire acondicionado no puedo salir de casa. Que sensación más mala. Soy adicta. Lo sé.
¿Qué hacia yo cuando no estabas tú?. Te apuntaré en la lista de cosas de las que dependo y las que nunca olvido cuando salgo de viaje.
Pues si, antes usaba los mapas de anillas porque los que vienen doblados con forma de acordeón no me duran ni 5 minutos en las manos. Creo que están mal hechos, siempre necesitas dos pliegues y tienes que hacer una nueva marca para poder manejarlos. Un asco. Son mejores los de anillas, pero… tienen demasiadas hojas y en cada viaje pierdo una lo que acaba convirtiendo a mi mapa en una muestra de hojas sin sentido. Además caducan al año aunque yo siga utilizando los mapas de dos o tres años anteriores.
Ay, bendito invento el gps! Aunque también me has jugado malas pasadas. Caminos cortados, carreteras inexistentes… Todo te lo perdono porque últimamente te has portado muy bien.
Para tirar cohetes!






