Entradas de Diciembre, 2007

::: No lleves un ‘pendrive’ nunca a …(Capítulo 01)

(Basado en hechos reales)
Se me ha acabado la tinta de la impresora, voy a Amabar a imprimir estos documentos.
- ¿Hola?, me puedes imprimir los documentos que están en la carpeta imprimir de este pendrive?
- Sí.
- ¿Cuánto es?
(…)
(Cuando ‘arrive’ a casa)
- ¡ME CAGUEN LA OST… P…….!
- ¡VIRUS!
(Tomando un café al día siguiente)
- ¿Sabes lo que me ha pasado hoy? Pues… que…he llevado un Pendrive a Amabar para … bla bla bla…
(Dos semanas más tarde regreso a Amabar para imprimir más documentos) (Dejávú)
- ¿Hola?, me puedes imprimir los documentos que están en la carpeta imprimir de este pendrive?
- Sí.
- ¿Cuánto es?
(…)
(Me voy al trabajo y enchufo el pendrive en un ordenador)
-¡ME CAGUEN LA OST… P…….!
¡VIRUS!
¡MIERDA! (el ordenador no reconoce el formato del pen y me dice que no hay nada dentro. Me llevo las manos a la cabeza y me cago en todo. Cojo el teléfono…y llamo a Amabar)
- ¿Hola? Pásame con la chica que hace las fotocopias.
(espero unos minutos)
- ¿Hola? Acabo de estar hace 10 min ahí imprimiendo unos documentos a través de un pen y me habéis metido un virus y además ha perdido el formato el pen ¿Qué coño habéis hecho?
- Pues nada, nosotros lo hacemos correctamente….(bla, bla bla…)
- Imagino que tendréis algún tipo de responsabilidad para cuando pasa esto ¿no? (ofuscada y echando humo)
- Pues…no lo sé, voy a hablar con mis superiores… De todas formas pásate por aquí cuando puedas y miramos a ver lo que se puede hacer.
- No lo dudes, mañana estoy ahí,…porque en fin…. He perdido datos muy importantes…
(CONTINUARÁ)

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::: O la mesa es pequeña o aquí sobra algo

Señoras y señores suelten sus cinturones y saquen la barriga: comienza el viaje hacia el empacho. Comida, comida, comida… y más comida. Lo que si es cierto, es que lo que no puede faltar es un ‘estupendo jamón’ que te recuerde cada instante que vas a engordar estas navidades al menos 4 kilos, uno por día festivo,…y eso, sin contar el día de reyes donde el rosco pone la guinda a todas las navidades.
Familia, champagne o cava, polvorones, centimillos para las cartas, el bingo, las gulas, los bombones de la estepeña, el panetone único de la navidad, las bolas del árbol verde que están todo el día en el suelo, el gato que se come las figuras del belén, el musgo que se seca y queda bastante guarro, los papanoeles rumanos de los ‘reyes católicos’ , los atascos de la plaza España, los parking llenos, la tarjeta echando humo, la copita de ultima hora que menos ser bebida sirve para todo: para sujetar, para tirarla sin querer y queriendo, los empujones, los crismas de última hora que llegarán después de navidades, las películas ñoñas, la solidaridad infinita en estas fechas, el papel de regalo por todos los sitios, ….
Bueno, que puedo continuar ese párrafo hasta el infinito y más allá como decía aquel muñeco de plástico duro. Lo importante es que lo paséis todos genial aunque suene muy típico de estas fechas.
Aquí os dejo unas instrucciones para saborear el jamón de la cesta navideña….

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::: Relato: las luces de otro sitio

Estar desubicado. No encontrar su sitio era lo que le preocupaba, lo que le mantenía distantes de los demás. Todo era diferente y cuando se ponía el sol, como en cualquier otro lugar, comenzaba el día cargado de energía. Sin embargo cuando las farolas se iluminaban una tras otra en una larga calle desconocida y por la que recorría varios metros todos los días en la misma dirección, perdía el poder de su pensamiento y la nostalgia le acompaña hasta que por fin lograba quedarse dormido con el parpadeo de la televisión. Todo era extraño. Extrañísimo.
No podía imaginar que esta situación fuera tan dura. Nunca visualizó los momentos vacíos que tanto daño le hacían ahora en su mente, inquita soñadora y ahora desubicada.
Tras horas dándole vueltas a lo mismo se preguntó: ¿estamos rodeados de personas o solo de los nombres que distinguen a unos de otros? Porque… cuando existe un vacío, un tiempo que no puede rellenarse con la compañía de las personas que te rodean habitualmente ¿estamos rodeados de gente o de vacío?
Estaba aturdido de pensamientos negativos. Un mal sueño que duraba demasiado tiempo. Una sensación poco agradable de debilidad ante todo lo que le rodeaba. Pena, compasión y un largo etcétera del que no conseguía recuperarse. Un suspiro que acompañaba todos los movimientos que hacia. Un no saber porque estoy aquí, ni así. Un cambio que se merecía como el que más y sin embargo no funcionaba según lo programado. Mirar hacia delante suponía recordar el presente y el pasado. En un momento de su vida imagino dejarlo todo pero ni para esto estaba preparado. No olvides lo que tienes, lo que eres, no olvides como eres. No te dejes vencer por un sueño que dura demasiado tiempo.
El día volvió a amanecer, una vez más. Se desperezó e incorporó sintiendo un dolor en la espalda y el viento en la cara. La calle era la misma y luz la de otro lugar que no era como el que había soñado. Que se acabe el sueño ¡por favor!

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::: La Luna en la Palabra

Jueves 13 de diciembre 2007.
17.30 h.

– ¿Hola?
¡Hola chica-famosa!
– ¿eh?… yo… eh,… te llamaba para tomar un café,… pero¿?….¿chica-famosa?
– Vale café,… luego te lo cuento.
– Ah… Ok… hoy es jueves… ¿la palabra verdad?
(…)

Imagino que ya lo habéis visto todos. De todas formas,… esto va para los más despistados: LA LUNA DE BURGOS EN PALABRA DE MAC. Aunque sea un pelín tarde (el trabajo me tiene alejada temporalmente de mis obligaciones blogueras) como manda la tradición hay que colocar el enlace que hace referencia al principio de la ‘fama’.
Todo un honor formar parte de la larga lista que ha pasado por la edición escrita de LA PALABRA y también gracias al amigo MacGregor por la Palabra de Mac.
Un saludo a todos.

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::: Nadie para confirmarlo ¿o si?

Cuando conduces durante varias horas por una autovía en la que apenas hay tráfico ni áreas de servicio donde parar a tomar la dosis diaria de café, gusta escuchar las tertulias radiofónicas. En mi caso es el único momento en el que atiendo a estos debates convertidos en ocasiones en un ‘intento de adiestrar loros’ que no paran de hablar sin que nadie les haya dado la palabra antes. Pero… volvamos a la historia de verdad.
El inconveniente de atravesar una cadena montañosa conduciendo un vehículo que no es el tuyo aparece en la sintonización de los diales de un radiocasete más viejo que cascorro.
Una vez que has perdido la señal y para no crear despistes innecesarios, darle al botón de buscar aleatoriamente parece la salida más fácil y eficiente si lo que quiero es escuchar a alguien hablar cuando mis tres acompañantes de viaje van dormidos y solo se despiertan cuando su cuello hace ‘cras’ o porque en algún momento sus ronquidos son tan fuertes que hasta ellos mismos los pueden oír.
Cuando llevaba al menos 3 canciones cantadas que…. bueno, no estaban mal, el paso a la cuarta me ‘despierta’ por lo increíble que ‘me parecía estar escuchando lo que estaba escuchando’.
Mientras mis oídos percibían tal politono en la radio y mi cerebro estaba pensando: ‘esto tiene que tener una explicación, seguro que ahora el locutor…’ mis compañeros seguían con sus dulces sueños.
Eh…eh… que fuerte,… ¿estáis despiertos?…. eh!!….joder… que fuerte…
Sorprendente es cuando menos escuchar un ‘politono’ de estos que se descargan los ‘homers’ (gente fácilmente impresionable), para hacerse los graciosos con su grupito de amigos…. y pasárselo por bluetooth a todos aquellos que ven, hasta que se les pasa la novedad y adquieren una nueva chorrada.
Pues… quiero pensar que a alguien se le ha colado por error al descargar de un mp3 al ordenador de la radio ciertos éxitos y no se haya dado cuenta. Quiero pensar que alguien lo ha hecho involuntariamente y también quiero pensar que existan al menos alguien más que estuviera escuchando esta radio local en ese momento, para que pueda confirmar lo que yo os cuento.

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::: Feliz en tu día!

Dado que la Luna cumple un año me canto el cumpleaños feliz! Ya han pasado pasado doce meses  y ni me he enterado (bueno, si,…. si me he enterado). El caso es que cuando empecé con ‘el blog’ pensé que me iba a cansar enseguida, pero mira,…resulta que me encuentro muy a gusto escribiendo cuatro palabras de vez en cuando.
Por eso, a los que leen en la Luna esas cuatro palabras… ¡muchas gracias por estar ahí!. Esto anima.

(Por supuesto: mil gracias a nonsense que ha hecho esta estupenda tarjeta de cumpleaños que sepais que yo no estaba ahí mientras dibujaba eh?)

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::: Yo no vivo en un pueblo

Un día raro sin duda. Ahora que acabo de entrar por la puerta de casa me doy cuenta de que me sigue algo.
Después de pasar varias horas al calor de una chimenea como hacia tiempo que no sucedía,… sentada en un banco que tenía más años que yo y con la agradable sensación de estar en el sitio indicado y en el momento indicado sin perder hilo de una conversación divertida pero sin fondo, pienso en volver a repetir esta estampa familiar tan memorable en cualquier momento y que no tenga nada que ver con estas fechas que ya dije en algún post anterior, que no me gustan nada, de nada.
La luz de las calles, el ruido de la casa, el ambiente añorado y el olor a humo son detalles que traigo en la memoria y en la ropa, mientras conduzco por una carretera tan estrecha y con tanta niebla que dan ganas de darse la vuelta.
Ahora, sentada en la cama, me parece estar viviendo otra vez esta situación.
Es el olor. Ese olor tan característico de los pueblos. Mm.,… que olor. Esta es una de las razones por las que me molesto cuando me dicen que mi barrio es un pueblo,… porque no huele a pueblo. Faltan chimeneas de verdad. Chimeneas humeantes, faltan farolas que en realidad son farolillos. Falta el ruido de los tacones de la gente al pasar por una calle vacía o tan solo con un vecino más tardío que el protagonista del taconeo.
Nunca me iría a vivir a un pueblo. Eso supondría para mi perder la sensación tan agradable de respirar un aire distinto. De llegar después de un tiempo pequeño o grande a visitar a tu gente y volver a retener ese olor, esa gente, esas calles,… ese pueblo en tu memoria.

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