Entradas de Noviembre, 2007
::: ¿Somos insensibles?
La dejo escurrir la sangre y una vez seca, se la comió.
Un garaje viven 30 inmigrantes y por él que su dueño cobra al mes 2500 €.
“Nunca pegues a la mujer en la cara” es lo que dicen algunas escuelas religiosas musulmanas: “se debe pegar a la mujer con un cepillo de dientes”.
He destrozado a dos familias, la suya y la mía, asegura el policía que disparó por error a un seguidor del Lazzio.
Un pastor mató a un ganadero por unas ovejas y unas tierras.
El jardinero la troceo y la metió en una maleta. Posteriormente colocó la maleta junto a un contenedor de basura.
La roció con ácido clorhídrico para marcarla de por vida. Ella no lo reconoce y tampoco le culpa.
Desentierran a la abuela y la tiran a un vertedero para poder enterrar al yerno.
Un hombre de apariencia frágil, que apenas podía andar, sacó fuerzas para matar a su mujer y después la enterró en su jardín.
Un camionero ebrio choca con tres turismos y al soplar ‘destroza’ el alcoholímetro superando lo permitido seis veces.
Una lista muy pequeña comparada con todas las burradas que ocurren al cabo del día.
Y yo me pregunto….¿Somos insensibles a todas estas barbaridades?
::: Rescate de recuerdos
En un día nostálgico de esos en los que llueve y el cielo está gris amenazante de nieve existe en la calle un olor a recuerdo. Es entonces cuando nos empeñamos en reparar los recuerdos de otra época. Cuando pienso en llegar a casa y buscar el álbum de fotos que hace tiempo guardé en el fondo del cajón.
Después de ver tres primeras láminas en blanco y negro descubro que hay una fotografía a la que el tiempo la ha afectado considerablemente. Ha perdido los bordes, el contraste, pedazos de imagen y además está muy agrietada.
¿Solución?
Photoshop. Rescate urgente de recuerdos.
Corrige, compara, corrige, compara, corrige, compara. Así me paso un día si junto las horas que le he dedicado al recuerdo para obtener un resultado que siga perdurando en el tiempo. Llegará otro día nostálgico dentro de varios años y se repetirá la historia. Un dejavù.
::: ¿Alguien ha visto alguna vez un audímetro?
Sabemos que existen porque son muchas las televisiones y medios de comunicación en general que fijan su parrilla con los datos que ofrece este peculiar aparatejo. Familias ‘fantasmas’ lo tienen enchufado a su televisión en todas las provincias de este país. No sé que forma tienen, aunque supongo que como todos los aparatos que se coloca en el salón pueden ser de mil modelos diferentes: grandes, redondos, rosas, cuadrados, etc.
Lo importante es que existen y nadie los ha visto nunca.
La privacidad de datos de la gente que tiene un chisme de estos está por encima de todo, ya que si uno sabe quien tiene un audímetro puede modificar en cierta manera la audiencia, sobre todo por parte de los clientes interesados…. El que no corre vuela… ya se sabe.
Yo, quiero tener un audímetro en casa para tener “el poder” o parte del poder… de modificar la parrilla de televisión. O por lo menos saber que lo que tú eliges mueve a los programadores de contenidos.
Quiero que desaparezca gran hermano y lo sustituyan por Pocoyó, quiero que los programas del corazón se conviertan en contenidos educativos o formativos para cualquier público, quiero que Fernando Alonso deje de ser el motor principal de los deportes y que se conozcan otros como la ‘tuta’…
Quiero….un audímetro.
::: La suerte es de todos, dice…
Hoy he visto en televisión el anuncio de la Lotería Nacional. Si, ya están aquí las ‘navidades’. La emisión del anuncio advierte del inicio de una época de gastos, gastos y más gastos. Este año tampoco está el calvo famoso en el spot, imagen que han marcado junto a la musiquilla de ‘Mario bross’ mis navidades año tras año, pero a mi me sigue gustando el anuncio.
Desde la compra de lotería aquí y allá donde vayas, para ti y para la familia, para los amigos, para los conocidos, etc. hasta pensar que llegan los reyes y hay que hacer un regalo a los familiares queridos…. es una sensación agobiante, al menos para mí.
Sin embargo ver el anuncio de la Lotería Nacional es diferente. Será la música, la voz o las imágenes… pero inspiran una nostalgia que sólo se siente en esta época, en las navidades.
Ver en el calendario la marca que hay en el día 31 de diciembre ¡Feliz 2008! me pone de mala leche,… llegado el día hay que seguir el ritual de todos los años: prepara la ‘grancena’, unas copitas aquí y allá, cena, come las uvas y juega a las cartas… hasta que te desplume la familia y para acabar la noche, sal de fiesta hasta que te desplume el del bar.
Lo dicho, a ver si llegan los reyes, que es lo único que me gusta de las navidades.
La suerte es de todos, dice el anuncio. Pues a ver si me toca algo, que otros años ni lo ‘echao’, ya es mala suerte.

::: Hasta en la sopa
Pues eso, que si hay algo que me moleste más que un pelo en la sopa es ver al ‘mocito feliz’ detrás de un plano en la televisión. Tengo la sensación de que a este ‘señor’ lo veo en todos los lados. De profesión ‘mocito’ se dedica a estropear los planos de los reporteros que acuden a eventos pequeños o grandes…. ya da igual. Está en todos los berenjenales.
Cada vez que veo al llamado ‘mocito feliz’ detrás de un entrevistado… en la TV me pongo mala. Pero mala, mala….
Y es que a alguien se le ocurrió en cierto momento reírle las gracias a tal personaje y ahora sufrimos las consecuencias de tal error.
Vale que esta persona no tenga más ocupación que joder el plano,… pero ¿no sufrimos bastante con la época Cárdenas?
Menos mal que también este personaje ya no está en el panorama televisivo, porque llenó la televisión de gente que nadie sabe de donde sacaba. Ahora, ver buena televisión es complicado y más aún si los grandes profesionales dan ‘el visto bueno’ a planos donde aparece un gañan haciendo el gilipollas.
El que quiera saber quien es este gañán que acuda a google, porque por mi parte, no le voy a dar más publicidad de la que ya he puesto aquí manifestando la náusea que siento hacia esta actitud tan absurda.
Un poquito de por favor….
PD. La página web de Cárdenas me ha sorprendido muchísimo.
::: ¿De donde salen?
Lo último que me han contado tiene que ver con los establecimientos de chinos. Si, establecimientos….. sin concretar. Nadie sabe a ciencia cierta si fue una tienda de ‘mil cosas’ o un restaurante donde se come con palillos.
Le ocurrió a un primo del vecino de un amigo de mi prima. Pero me lo contó mi compañero de trabajo.
Versión a. La mujer entró a comprar algo a la tienda de chinos y el marido decidió esperar fuera fumándose un cigarro. El tiempo pasaba y la mujer no salía. Entró el hombre al establecimiento a preguntar por su mujer y después de un altercado en el que se llamó a la policía descubrieron a la mujer maniatada, escondida en un zulo en el interior de la tienda. ¿Que iban a hacer con ella?
Haciendo uso de una frase mediática pregunto con ‘las 5 uvedobles’ del periodismo: ¿Donde? ¿Como? ¿Quien? ¿Por que?…. Bueno cuatro.
¿Donde se generan estas leyendas que como tantas se extienden de una forma…increible?
¿Quien es el cerebro que elabora una historia de película con el objetivo de convertirla en leyenda urbana?
Ya lo sufrió Ricky Martin con aquella bola de nieve que hoy día aun no sé de donde salió, pero se hizo muy grande gracias a Crónicas Marcianas….
Versión b. Te la puedes inventar tú. 
::: La que hizo la foto
‘Esta chica que está al lado del Sr.K, que nos acaba de hacer una foto’
Soy yo. Y necesitaba una foto para hacer alusión a la conferencia de los medios de comunicación más notables en esta ciudad dada en la UBU. (Mutantes. Las palabras en la Red)
Bien. Fueron muchas las ideas que se plantearon en la mesa pero una especialmente la que a mi me afecta, por eso y porque me da la gana voy a hablar de tema.
Algo que preocupa a los actuales estudiantes de comunicación audiovisual es, si dentro de unos años cuando acaben su ‘carrera’, podrán encontrar trabajo o no. En muchas ocasiones he podido escuchar como respuesta que el ‘intrusismo’ hace mucho daño a este oficio.
Echar balones fuera no es una solución ante este posible problema, para mi no tan importante. Yo desde que salí de la EGB opté por la vía rápida y más práctica (en mi opinión), la FP. La formación es mucho más densa ya que tienen que condensar la información de cinco años (creo) de carrera en dos de básicamente práctica con los medios que te acompañarán en tu carrera.
Dejando la ‘paja’ a un lado, con esto quiero decir, que si el ‘profesional’ sale bien formado no tiene que tener ningún miedo a los que cada día hacen el trabajo de periodistas desde casa, o desde la calle. Siempre existen 5 años de carrera en los que los conocimientos teóricos aprendidos son muy superiores a los que se pueden aprender por cuenta propia.
Aún así, todavía hay gente que echa la culpa a los que intentan probar metas nuevas aún sabiendo que frente a la persona titulada ‘como dios manda’ no tienen nada que hacer, sin que valga en este caso la predisposición de las personas.
El intrusismo profesional: ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada para ello. (Puede constituir delito, dice la Rae.), no es tan grave.
En mi opinión todo depende de la voluntad que tenga el nuevo ‘técnico‘ o ‘periodista‘ o ‘redactor‘ o tantas figuras que engloba la opción de ‘comunicación audiovisual‘. Como en todas las ocasiones el esfuerzo que cada uno pone en la tarea que quiere desempeñar (sin pasar por la explotación laboral, algo que no admito y que se distingue muy bien de la iniciativa personal) es muy importante sin duda. Por eso opino que echar la culpa al ‘intruso’ de las dificultades laborales en este abanico de posibilidades que conlleva la comunicación audiovisual es una respuesta ‘cobarde y barata’ que no hace nada bien a los profesionales titulado y no titulados.

::: Paisaje desconocido
Son muchos los días de mi infancia pasados alrededor de este recuerdo caído.
Somos muchos los que recordamos esas estampas infantiles entorno a este ser.
Ha sido refugio, escondite, lugar de reuniones y un árbol en la mitad del camino. Ha sido durante al menos 50 años, una referencia para todos los peregrinos que ‘cogían’ el camino de la izquierda en dirección a Burgos.
Después de tanto tiempo todos estos recuerdos solo tiene valor para quieres los mantienen en la memoria. Sólo aquellos que en algún momento subimos a sus ramas, que cogieron forma con el paso del tiempo, sentimos nostalgia, tristeza al verlo caer empujado por una máquina.
– Molesta (Dice el operario encargado de derribarlo).
Mientras, los vecinos observamos la escena atónitos ante una excusa tan absurda como poderosa.
Poderosa, porque a pesar de ser varios los que estábamos allí, creo que ninguno pensamos en ningún momento en colocarnos entre la máquina y ‘el árbol’.
Este árbol, testigo de muchas caídas con sus correspondientes fracturas en brazos y piernas, hoy no le importa lo suficiente a nadie para que lo mantengan con vida.
Abatida me siento mientras escribo estas palabras. Impotente porque ante esta situación no sé, no he sabio nunca que hacer, salvo dejar que todo transcurra como parece que tiene que ser.
Ha sufrido en sus ramas las llamas de pequeños vándalos jugando con la paja del trigal cercano. Ha sufrido hasta la caída de un rayo sobre sus tronco en todo el tiempo que él y yo nos conocemos. Ha sufrido tanto y también nos ha aportado tantos momentos de risas, llantos y sustos que para mi, sigue estando en el camino. Sigue siendo ‘el árbol del camino viejo’.
::: Yo no soy Umbral.
Pero,… he venido aquí a hablar de mi libro. Recuerdo que, tras un paseo por el salón de mi casa, se paró delante de la biblioteca. Un vistazo entretenido sobre los libros que descansaban sobre la televisión y con la famosa pregunta que lleva implícita la famosa respuesta, alguien me pidió un libro. Famosa pregunta: ¿qué tal está este libro? Famosa respuesta: Bien, es entretenido, llévatelo y ya me lo devolverás. Después de mucho tiempo y tras una limpieza del polvo acumulado en los muebles del salón, me doy cuenta de que en mi particular biblioteca "falta algo".
¡Mierda!
¡No me lo ha devuelto!
Como ha pasado ya mucho tiempo y el contacto con el protagonista de este cuento ya se ha perdido, me pregunto si recuperaré mi pequeño tesoro.
No me molesta compartir lo que tengo pero me gusta conservarlo, porque mis libros son mi pequeño tesoro, como decía el feo de una peli. Hoy, estoy de mal humor porque no aproveché la ocasión de recordarle al ‘prota‘ que tenía una cosa mía. Desgraciadamente, por cuestiones que no vienen al caso, creo que no voy a tener otra oportunidad de decir: ¿te leíste el libro que te presté?.
Yo, como Umbral, he venido aquí a hablar de mi libro, el mismo que ya no está entre ‘Soldados de Salamina’ y ‘La tempestad’. Como ya he dicho antes, se pasó el momento idóneo para recuperar mi tesoro y también la única forma de escuchar las posibles respuestas. Uno: si, está bien (o mal). Dos: No, ya te lo daré.
Creo que tendré que dar por perdida mi adquisición de la que ya no recuerdo ni el color de las tapas, y no es que el libro fuera malo, que no es caso…. mi memoria se debilitan con pasos del tiempo, como todo. Sepan ustedes que en este caso viene muy bien la frase "la confianza da asco". El resultado seguro es una perdida sentida, como mi libro.








