03.02.2008

Una de romanos

Doméstica aplicada

Llegaba Julio César, el mismísimo Julio César, a su villa de las afueras de Roma tras varios años de campaña en las Galias sudoroso, sucio y cansado. Calpurnia Pisonis, su mujer de aquel entonces, no respondió a su «Ave!» y sólo le miró con frialdad y reproche.

Sosteniendo dignamente la mirada a Calpurnia, como sólo el mismísimo César podía hacer, contestó de viva voz a la mirada envenenada de su mujer.
– Cariño, ya sabes que sin sacrificio no hay victoria y sin victoria no hay laureles.
Su mujer, con gesto de sopresa, le replicó.
– Y tú… ¿para qué coño quieres laureles si no has cocinado en tu puta vida?

Banda Sonora recomendada:
Romanos x Los Feliz “Aleluya” (1998).

Sr.K fecit in Literáti.K · Enviar por email · Imprimir esta entrada

9 Comentarios - [RSS 2.0]

  1. pedro ojeda escudero dice:

    además, el laurel es una especia sobrevalorada

    3 Febrero 2008

  2. jg riobó dice:

    La foto es magnífica.
    Me gusta tu mirada.
    Nos vemos.

    3 Febrero 2008

  3. Francisco O. Campillo dice:

    Comparto la opinión sobre la foto, me gusta mucho.

    P.S. Durante un tiempo no entendía nada de las fotos del Sr. K ¡Hasta que descubrí que había que pinchar para verlas enteras!

    4 Febrero 2008

  4. labea dice:

    ¡¡ Me da igual que sea un personaje histórico !!

    ¡¡¡ -500 puntos !!!

    PD: Avemaríapurísima…. Padre, hace años que no me confieso, y me acuso de no haberme dado cuenta antes (mal de muchos…) de que había que pinchar las fotos del Sr.K…

    4 Febrero 2008

  5. nonsense dice:

    …y no será por veces que se lo he dicho yo: “oye, ¿tu eres consciente de que los internautas son vagos por naturaleza y eso… y que, a lo mejor, sólo a lo mejor, no se dan cuenta de que hay un hipervínculo en las fotos, verdad?”

    Y se dedica a esto, madremia…

    4 Febrero 2008

  6. Sergio45 dice:

    “Cariño, ya sabes que sin sacrificio no hay victoria y sin victoria no hay laureles.”

    Y sin laureles no hay guiso y sin guiso no hay cazuela y sin cazuela no hay fogón y sin fogón no hay cocina, y sin cocina no hay casa, y si no hay casa no hay polvo.

    Conclusión, sin sacrificio, no hay polvo. xD

    5 Febrero 2008

  7. PITILLO dice:

    Si señor, “ríndome a la lógica lisérgica de Gila”

    Sin sacrificio no hay polvo. Que gran verdad.

    5 Febrero 2008

  8. blogochentaburgos dice:

    lo encantador de la iconoclástia de lo cotidiano

    8 Febrero 2008

  9. cimujo dice:

    Muy buena…
    después de esa respuesta no se que haría julio cesar, pero ante tal cuestión lo mejor sería callarse, o ponerse a hacer la comida :)

    17 Febrero 2008

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