Entradas de Enero, 2007
23.01.2007
5 cosas que probablemente no sepan sobre nos
Aceptando la amable invitación de Herverando Herenvardo a que haga un(a) meme(z), algo tan en boga entre los blogeadores del universo. Sr.K se introduce por primera vez en este mundo de relacionarse conceptualmente con otros seres humanos.
En base, el meme consite en contar 5 (mala rima ¡Pardiez!) cosas que posiblemente la gente no sepa del autor del blog. Allá vamos:
- Sr.K no soy yo, somos nos y como nos nos comportamos. Cuando conviene, somos Sr.K y cuando no conviene, somos yo. Somos un conato de intento de ejercicio de lucidez, porque cada vez cuesta más. Soy uno haciéndose sitio, pero no a codazos.
- Nos placen en secreto las gafas de pasta. Nos quedan bien, la verdad. Pero, nunca nos las pondremos porque no queremos que nos posean y nunca reconoceremos en público que nos agradan. ¿Gafas de pasta? no, gracias.
- Nos somos misóginos porque no soportamos que las mujeres se desprecien tanto a si mismas. También, está lo de que ya tengo asumido que mi camino es solitario, pero muy bien acompañado por los que me rodean. Además, como dijo una vez Sr. Kurten “nunca subestimes al enemigo“… sí, también, ya cansa tanto NO. A pesar de todo, se nos suele pasar en cuanto nos dan un poco de cariño.
- Nos somos adoradores secretos del diablo. En concreto, del que pagó a precio de saldo el alma de Robert Johnson y se la llevó a Galicia. Su nombre es Legión, perdón… Julián Hernández. Creemos que es el mejor letrista del rock en español de todos los tiempos y el principal filósofo de la Cultura Popular patria. Espero no llegar a conocerlo nunca en persona.
- ¡Por el culo te la hinco!… lo siento no lo pude evitar. Al tema. El rock es lo más. Rocanrol o muerte. Tenemos tanto rock que hasta tenemos un grupo. Pero, tenemos que admitir que desde los tiempos de universidad le cogimos afición a Kraftwerk. Y tenemos casi todos sus discos en CD. Incluso, de vez en cuando, escuchamos a Basement Jaxx o música electrónica en general. Nadie es puro (ni habano) y nos, mucho menos. Confieso que por el local de ensayo hay una batería electrónica de mi propiedad… del Lidl, sí, pero electrónica.
Alea jacta est! No sé si volveremos a repetir la experiencia. Siempre dicen que la primeras veces son desastrosas, pero creo que hemos cumplido sin llegar al gatillazo.
Banda Sonora recomendada:
- “Así soy yo” x El Cuarteto de Nos - Raro.
Sr.K fecit in Cotidiáni.K · 10 Comentarios
21.01.2007
Autorretretes V
Mala rima para esta entrega y peores tiempos para la lírica. Hoy, con todos ustedes:
Autorretretes con lavabo incluido
Entregas anteriores:
[Autorretretes I] - [Autorretretes II] - [Autorretretes III] - [Autorretretes IV] - [Todos]
Seguiremos retratando…
Sr.K fecit in Autorretretes · 4 Comentarios
14.01.2007
Una cana en los huevos
Lo peor no es decirlo, es explicar cómo la has visto. Y visto lo visto, mejor no dar explicaciones si no te las han pedido. Una cana en los huevos es una muesca más en las cachas del revólver. Una blanca mácula en lo más profundo e íntimo de la masculinidad.
A pesar de todo, el hombre (véase macho) es capaz de convivir con la natural degradación de su cuerpo en perfecta comunidad. Es de recibo y de muy hombres cohabitar sin-vergüenza con las propias manifestaciones fisiológicas del nuestro cuerpo llamado humano. Si el cuerpo lo echa, será por algo. Y si además agitamos las sábanas, será porque simplemente nos parece mejor que no hacerlo.
Tampoco tiene el hombre (véase macho) reparo en ver como su cuerpo paga la factura que el tiempo pasa al portador. Si el cuerpo echa barriga, será porque nos cuidamos. Si nos huele la sobaquina, será por nuestras súper-feromonas. Si no se nos levanta, será culpa de los cuba-libres de garrafón, que si hubiésemos bebido sólo cerveza (¿nos cuidamos o no?) otro pájaro montaría. ¿Que hay canas en nuestra cabellera? Eso es que no nos vamos a quedar calvos (!?) y cuantas más mejor. Incluso, desde la oportuna (y agradecida en secreto por todos los hombres) aparición de George Clooney peinando sexys canas, no hay macho-humano que se sienta amedrentado cuando se le asoma al pelo el gris (no confundir con Gandalf).
Hasta aquí, todo llevado dignamente, sí señor. Pero, eso de que te toquen los huevos, perdón… que les toque también a los testículos, ejem, desestabiliza a cualquier gran hombre. Debe ser el complejo de mamá-gallina superprotectora el culpable de la depresión. Reconozcámoslo: ver una cana acompañando al resto de los pelos del escroto no es un espectáculo agradable. ¿Se me pasa el arroz? ¿Por eso ya me empiezan a llamar señor los chavales que me piden cigarros? ¿Será del poco uso? ¿Tendré que empezar a congelar mi semen para en un futuro repartir mi semilla?
Y es que encima, está ahí, enhiesta blanquísima entre la negra marabunta pilosa, llamando la atención. ¡Dios! ¿Donde están las pinzas de depilarme el entrecejo?
Banda Sonora recomendada:
- “Brindis” x Los Enemigos - La Cuenta Atrás.
- “Me pica un huevo” x Siniestro Total - Sexo chungo - Me pica un huevo (single)
Dedicado al zamorano universal que me descubrió a Los Enemigos y que puede decir lo de “basado en hechos reales”. Salud y república allí donde estés.
También, una dedicatoria a Herenvardo, por su mente lúcida, por su endiablada juventud y porque parece que va a seguir la “Cadena Enemiga” gracias a un humilde servidor de ustedes.
Sr.K fecit in Esperpénti.K · 11 Comentarios
07.01.2007
Chirriando, que es gerundio
Todo tiene un sentido y pocas cosas pasan porque sí. Siempre hay algo debajo. Siempre hay algo que chirría. Siempre hay personas y situaciones que chirrían.
Y es que ocurre de repente, hablando con alguien, por ejemplo. La conversación puede ser interesante o banal. Puede que se conozca a la persona desde hace 5 minutos o desde hace 5 lustros. De repente, uno de los dos interlocutores empieza a oirlo: criiik… criiik… En estos casos hay que intentar no alarmarse y hacer como que no se oye nada. Nuestro cerebro de lagarto-cazador-recolector se encarga de mantenernos alerta ante la situación de peligro. Peligro de parecer un loco-a ante el interlocutor que chirría.
La percepción se agudiza en un sueño pseudolisérgico. ¡Cuántos poros! (y qué negros los jodíos)… ¿Tiene un ojo más arriba que otro?… ¿Eso es una cana? Vaya, se le empieza a ver el cartón… Mmmh, vaya morros. Eso de las comisuras parecen granos o algo… ¿y esas orejas?… “Mis manos… son tan grandes… Pueden tocarlo todo… menos a ellas mismas”…
Realmente, el chirrido es la manifestación sonora de ese cambio de percepción de la realidad. El interlocutor chirrante, y a veces irritante, se transforma en una holografía para el otro. La persona que chirría desaparece de repente de esencia, que no de forma. Es un cadáver de si mismo que no ha dejado de hablar ni de hacer gestos. Un cántaro hueco que hace vibrar el aire que entra en él. Criiik… criiik…
Hay estudios presuntamente exaustivos y no concluyentes que casi demuestran que el irritante sonido suele surgir en el sujeto-a al advertir determinados gestos o vivir determinadas situaciones consideradas por los expertos como excesivamente normales. El cerebro reacciona diciendo “¡EO! no hay estímulos, ésto me lo sé de memoria ¿me he muerto y no lo sé? Bueno, no creo. Soy el cerebro, me habría dado cuenta“. Entonces, como cuando te metes los dedos en los ojos y ves estrellitas, nuestro blandito amigo de sustancias blancas y grises genera una percepción, que, en este caso, suena a chirrido. Eso sí, no hay que confundirlo con el pitar de oídos típico generado cuando alguien se acuerda de nosotros o de nuestras santas familias.
En base a estos estudios, han surgido terapias para reprimir el chirrido. La más conocida en nuestro país es la repetición hasta la saciedad de los capítulos de los Simpson o las noticias cíclicas como “¡Nieva!”, “¡Hace Calor!”, “¡Las Rebajas!” o “¡Niña con dos cabezas!” (¡Gracias, Antena 3!). Este tratamiento acostumbra al cerebro a no esperar más de la realidad que lo que hay. Abotargamiento de mente catódico dijeron en la tele que se llamaba. Por otro lado, también hay corrientes filosóficas que ante la chirriante situación defienden el exterminio total de los dos tercios de la población del primer mundo y cuarto y mitad del segundo y tercero para la solucionar éste y muchísimos más problemas de nuestra decadente sociedad.
Banda Sonora recomendada:
- “Normal” x Los DelTonos - Sólido.
- “Monstruos” x Siniestro Total - Popular, Democrático y Científico.
Sr.K fecit in Cotidiáni.K · 4 Comentarios
01.01.2007
El día desaparecido
Los principios y finales se tocan. Siempre ha sido así. Pero, hay un final y principio que ya no es que se toquen, es que se soban de una manera tan lasciva que da hasta reparo vivir su tránsito. Este obsceno fininicio sucede cuando la terminal nochevieja se roza con el joven día de año nuevo.
Mire usted que no hay días y épocas mejores para irse de jergón, perdón… juergón. En lo más duro del duro invierno, con los estómagos rezumando y deleitándose en repetir lo comido por lo bebido, con las bebidas más caras (que no mejores) de todo el año y todos (hasta los más incapaces sociales) con la esperanza de pillar. Es de suponer que el sensual roce de los extremos caliente el ambiente de fin de año y que por ello todos los casados desean a los solteros “que disfrutes lo que te dejen” con el mismo orgullo del padre que manda a su hijo a hacer la carrera que él nunca pudo estudiar.
Todo el mundo hierve en nochevieja. Algunos hierven hasta cocerse, a otros les hierve la sangre por la suerte que tiene la abuela y la gran mayoría se quedan con una erección a medio hervir. Pero la masa hirviente, cuando se enfría, se divide en dos: los que se pierden los saltos de esquí y los (más bien las) que hacen del primer día del año un derroche de energía y generosidad.
Esta energética parte de la población mundial occidental empieza a desarrollar sus buenas intenciones para el nuevo año con sus inmediatos congéneres, que suelen ser sus hijos. Hijos que llegan dos o tres horas después de que la alentada madre se haya levantado para empezar a hacer la tradicional comida de año nuevo. Madres que les reciben con una sonrisa que parece una mueca. Hijos que dan siempre la misma nueva: que no se levantarán a comer. Madres que sienten la puñalada en las costillas. Tu quoque, Brute, fili mi?.
Hijos y madres contribuyen sin remedio a que el 1 de enero siempre sea un día en blanco. Es un día que desaparece y se va de nuestras vidas. Casi ni existe. Llega a ser un mero punto de referencia, sin duración ni eventos destacables. Si eres madre (o tienes el instinto maternal superdesarrollado), al acabar el día ves que otra vez va a ser imposible conseguir tus propósitos de enmienda. El día de año nuevo no ha servido de nada. Si eres hijo (o tienes el síndrome de Peter Pan), te abstraes voluntariamente de la existencia del día que se roza con la nochevieja. Morfeo te ofrece sólo una pastilla.
Todos los años empiezan en 2, pero nunca empiezan en enero y en ocasiones ni duran un año. Los ciclos no son estáticos y las madres aguantan lo que se les eche. Perder el tiempo es no oir que el arbol se cae en medio del bosque.
Banda Sonora recomendada:
- “New year’s day” x U2 - War.
- “Septiembre” x Los Enemigos - La Vida Mata.
Sr.K fecit in Cotidiáni.K · 5 Comentarios

















