Nos crecen los enanos

Y es de aquel que un día fue a por una guitarra, una vieja guitarra española con funda nueva, y volvió con el estómago lleno y con la certeza de que no haber hecho las cosas tan mal últimamente. Lo que uno ha sido y fue siempre forma parte de uno mismo. Estén alerta. Un «tomar algo para devolverte el cacharro» se puede convertir en una cena de parrilla y una extensa sobremesa arreglando el mundo. Así que ya que estamos habrá que hacer algo, si se da el caso.

Cosas que se pueden hacer: para empezar, recuperar de repente a una gente que hacía muchos años se quedaron para tí en un estado de pre-adolescencia y que ahora son adultos. Descubrir que no sólo comparten inquietudes contigo, sino que ves con asombro y admiración que tienen vida interior. Compartir el vértigo de la vida adulta, vértigo al que tú ya te has acostumbrado, y que ellos comienzan a sentir. Hablar de viejas batallas y de detalles que para tí pasaron desapercibidos y que a ellos les marcaron. Mostrar el orgullo de sentirse viejos y perros, a pesar de estar a las puertas de la famosa vida adulta.

Dos de los tres caballeros

Conclusiones que se pueden sacar: Descubrir lo bien que crece la gente te hace ver que eres más joven de lo que pensabas, siempre que consigas conectar con ellos al poco rato de encontrártelos, claro. Que los enanos crezcan bien y que usted lo sepa no nos hace más viejos, sólo nos hace más completos. Tampoco es cuestión de lamentarse por no haber asistido al proceso de maduración. Siempre es mejor saborear la fruta cuando está en su punto.

Y al final, las 4 de la mañana y la guitarra sin tocar…

Música que podría haber sonado:

  • «Brindemos«
    Los DelTonos – «GT» (2006).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/LDT_GT_brindemos.mp3


Dedicado a los 3 caballeros y la sufrida dama que me acogieron en una tarde-noche de sábado. Sois los mejores, pero eso ya lo sabéis.

Tribu obliga

Vox populi est que la juventud va de uniforme. Sí, del uniforme que marca Bershka, Zara, Bennetton, Carrefour, etc. Tanto ellos como ellas exhiben sus galas en fin de semana y su fondo de armario en clase. Todo para que la tribu no haga uso de la terrible Ley del Hielo. El reconocimiento social es lo más importante cuando se es joven, aunque odies a todos los que te reconocen como cool-guay-enrollao.

Dada la importancia de la moda en la vida del joven contemporáneo, busquemos su origen. Según algunas deducciones superficiales e inconcluyentes, la moda es algo inventado por los resentidos del instituto venidos a más. Sí señora, no se me escandalice. Esos elementos que con oscuras artimañas y pactos innombrables han conseguido el poder de sentar cátedra sobre el aspecto que ha de tener el resto del universo humano.

Compréndanlos, criaturitas ¿Quién se resistiría a la tentación de poder humillar a la tía buena de insti? Tengamos en cuenta que ella se rió, humilló y excluyó a todos aquellos raros, incapaces sociales, en la jungla del insti. ¿Alguien tiene una teoría mejor para justificar la ropa de mal gusto y ridícula que se vende en los templos de la moda? Quizá sí, pero no sea tan interesante como ésta.

Bailando, me paso el dia bailandoooo...

Así que sin otra intención que superar sus traumas adolescentes, a estos gurús no se les ocurre nada mejor que obligar a las jóvenes a vestir trapos que sólo quedan bien a las niñas de 12 años o a anoréxicas cocainómanas de 30. Aunque la perfección de lo maquiavélico llega con los zapatos de tacón. Hacer andar a todas las jóvenas (y no tan jóvenas) con tacones que requieren un cursillo avanzado crea procesiones de chicas que sin ser patizambas lo parecen.

Si a este combo de vestimenta estrambótica + tacones imposibles le añadimos unas zonas de copas sitas en calles empedradas (cascos histórico-alcohólicos), conseguimos una legión de muchachas que van dando tumbos a primeras horas de la noche sin haber tomado una triste gota de alcohol.

En conclusión, háganse viejos, huyan de la tribu o únanse a una tribu nudista. Occidente está perdido.

Banda Sonora recomendada:

  • Cualquier trapito que te quitas te sienta tan bien
    Transportes Hernández y Sanjurjo «Privilegios de tener una ocupación inútilââ?¬Â (2005).

    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/THS_trapito.mp3

La Internacional de Los Hombres-Nenazas

Sociedad – Informa: Sr.K

La última escisión de la Confederación Universal de Los Hombres-Hombres se ha venido a llamar La Internacional de Los Hombres-Nenazas. La salida de la organización del nuevo grupo masculino se desencadenó tras la pregunta formulada por el presidente de la asamblea «¿Qué somos?¿Hombres o Nenazas?» en plena discusión sobre la idoneidad de poner los pies sobre la mesa en casa ajena.

Según las propias palabras del líder de la mencionada escición, la principal motivación que tienen para separarse de la Confederación es el hartazgo. Están cansados de no poder quedar a tomar cafés en lugar de quedar a tomar cervezas. Al parecer, por consenso en la Confederación, se admite que un Hombre-Hombre quede a tomar café siempre que sea con una mujer y con el único y exclusivo objetivo de llegar a penetrarla o al menos magrearla. Lo que no se reconoce es el derecho de los Hombres a disfrutar de un café en una cafetería con otros Hombres a no ser que haya de por medio una partida de mus, subastao o las sieteymedia y el café vaya acompañado de licores tipo orujo y/o pacharán.

áAtención! Hombres pensando

La Internacional de Los Hombres-Nenazas recoge en su nombre un clásico dentro de los retos que continuamente se lanzan entre sí los Hombres-Hombres. Junto con el popular «No hay cojones», el hecho de llamar a un Hombre Nenaza tiene implicaciones que van mucho más allá de la típica bravuconada masculina. Estas segundas implicaciones en principio negativas para los Hombres-Hombres son las que los miembros de esta nueva organización quieren potenciar y desarrollar para revalorizarlas y cultivarlas sin vergüenza.

Una de las principales reivindicaciones de La Internacional es el derecho a llorar en soledad o en compañía sin merecer el desprecio del resto de los Hombres y poder darse abrazos que no corten la respiración ni acaben con una pechada. También, pretenden conseguir relacionarse con el sexo femenino dejando como objetivo secundario la cópula y ponerse nuevas metas como conseguir amistad y camaradería con sus contrarias.

Por último, insisten en reafirmar su heterosexualidad, a pesar de su aparente debilidad sensiblera, frente a los Hombres-Hombres, a los que tildan de ser tan endogámicos y complacientes con su propio sexo que últimamente tienen actitudes cercanas a la Agrupación de Hombres-Hombres por y para Hombres-Hombres, organización bandera (multicolor) de la homosexualidad masculina.

En relación con esta reciente escición de la Confederación Universal de Los Hombres-Hombres algunas voces han comenzado a hablar de crisis dentro de la institución, ya que con la formación de La Internacional de Los Hombres-Nenazas son dos las organizaciones surgidas por desacuerdos con la Confederación. Antes de Los Hombres-Nenazas un pequeño grupo de Hombres-Hombres formaron la Asociación No seremos muchos, pero sí que somos Machos que se alejaron de la Confederación por discrepancias con la normativa interna sobre higiene personal.

Banda Sonora recomendada:

  • Señores x Def Con Dos «Ultramemia» (1996).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/DCD_ultramemia.senhores.mp3

Campeando con urbanidad

El campo da alergia al urbanita, mientras que la ciudad le da alegrías. Hay mucho que mirar en el espacio que hay entre la ciudad y el campo.

¿Cuánto tiempo hace que el campo no es campo? Los maquiavélicos urbanitas – primero como domingueros y luego como desesperados compradores de viviendas-gangas – han transformado el extrarradio de las urbes – de las que dicen huir – en pequeñas farsas de microciudades en las que las incomodidades de la vida campestre son sólo folklore. Ya sea jugando con fuego con una barbacoa comprada en el carrefur o poniendo a prueba los límites de la lógica en abastecimiento de agua, el campo ha dejado de ser el «duro campo» para ser un espacio indeterminado que ni tiene lo bueno de la ciudad ni lo malo del campo de toda la vida. Como decía aquél: «Nada con exceso. Rema con mesura», pero de sobrados está el mundo lleno y el «porque yo lo valgo» es algo más que un slogan para modelos de bella pelambrera.

Campo estructurado

Aahh… la tranquilidad del campo… esa tranquilidad que tanto molesta. No hay hada que hacer: no hay videoclub, la conexión de internet es de 128 kbps y la TDT no llega hasta aquí. Tampoco es cuestión de copular como monos todo el día – que es lo que se suele hacer ante el aburrimiento – porque luego salen niños y hay que bajarlos a la ciudad a que estudien en colegio privado. Así que de follar, ni hablamos (como siempre) y de ir a la era menos, porque ahora es una urbanización con piscina.

El campo de los mosquitos, los tábanos, las heridas en las rodillas y los chaparrones que te pillan en medio de la nada sólo es para los aventureros del siglo XXI que con sus botas de goretexÃ?®, sus forros polares, sus camisetas con las que no se suda, sus bastones de aluminio ultraligero, sus gafas de mosca y su mezcla especial de aután y protección solar factor 30 se enfrentan los fines de semana a la naturaleza en estado puro del campo. Senderos señalados de dificultad técnica extra por los que se ven cosas que nunca creerías. Poblaciones genuínas «de las que ya no quedan» con una refrescante máquina de Coca-ColaÃ?® en la Calle Mayor. Asadores de piedra para hacer parrillada en pleno parque natural y disfrutar de la comida churruscada al natural. En defintiva, el campo políticamente correcto e inofensivo para el aventurero amante del campo, del todoterreno y del quad, ese gran invento para los asilvestrados.

El campo ya no es para el que lo trabaja. El campo es para el que pasa frío, se moja, se ensucia las manos y le pican los mosquitos. Puertas no le habremos puesto y quizá por eso se nos ha llenado de urbanitas campeadores.

Banda Sonora recomendada:

  • La llorona x La Polla Records – Hoy es el Futuro (1993).
    http://www.seriezeta.com/k/recursos/musique/lapolla.llorona.mp3

Ovejas, borregos y corderos

La noche es un lugar, más que un tiempo, en el que los comportamientos sociales de los seres llamados humanos toman matices animales. No se preocupen, no vamos a volver a hablar de los ciervos de barra, aunque ahora sea época de berrea en sus abrevaderos habituales, por la llegada del acortamiento de faldas y la crecida de escotes característicos en primavera. Hoy hablaremos de rediles y de los rebaños de personas que se socializan en estos entornos.

El espacio nocturno se divide en rediles en los que los rebaños se agrupan. Estos rebaños se suelen formar por cualquier tipo de acontecimiento rutinario o excepcional como puede ser el «ir a tomar un cacharro» o «quedar con los compañeros de trabajo«. Suelen ser hetereogéneos conteniendo varias tipologías humanas que podrían encajar, según estudios poco concienzudos y frívolos, en estas analogías animales:

Ovejas: No utilizado en sentido genérico, las ovejas serían las personas de género femenino que, en el fondo, generan el desplazamiento del grupo a través de la noche. Dentro de las ovejas están:

Ovejas Dominantes: Aquellas que reciben la atención del resto del rebaño en tono positivo (por parte de los miembros masculinos) y en tono negativo (por las componentes de sexo femenino). Suele ser sólo una dentro del grupo o como mucho dos.

Ovejas Gregarias: Rivalizan con las dominantes de maneras subrepticias. Generan momentos lúdicos y momentos bochornosos a la par.

Borregos: Dentro del género masculino, serían una burda imitación de las ovejas dominantes. Intentan relacionarse exclusivamente con las dominantes, pero las gregarias se lo impiden. Si muestran interés por las gregarias, siempre será para llegar a la dominante. Aunque entran y salen del grupo continuamente durante la noche, despistados por otros rebaños con más ovejas dominantes, los borregos siempre vuelven al redil. Son capaces de generar más de 20 litros de baba a la hora.

Corderos: A la sombra de los borregos, se relacionan sin excesiva pasión con las gregarias y con una increíble timidez con las dominantes. Son capaces de aguantar días sin dormir (como los borregos) para prolongar la noche con tal de conseguir estar el mayor tiempo posible en el mismo espacio físico con la oveja domintante del grupo, siempre acompañando a los borregos.

La noche hace cosas extrañas...

Y dirán que esta manía, tan extendida por cierto, de meter en cajitas y poner tags a las cosas y a la gente ¿a qué viene? A parte de dar un poco de rienda al lado sano de mi cabeza (como reza el encabezado de este blog), nos viene bien para hablar de la inestabilidad que recientemente hemos detectado en esta forma humana de relacionarse en la noche. ¿Qué ocurre cuando en el rebaño faltan los borregos? Ya sea por extinción (edad, cirrosis, matrimonio…) o por casualidades cósmicas esta ausencia cambia la estructura grupal.

Se produce el desamparo de la oveja dominante, tan hecha a estar en ojo del huracán, porque está rodeada exclusivamente de corderos y gregarias. Corderos, por un lado, que nunca en su vida se relacionarán directamente con la dominante por un sentido del ridículo exacebardo, ausente en los borregos. Por otro lado, las gregarias no tienen que estar pendientes de la dominante ni de los borregos. El protagonismo se reparte entre todos los miembros del rebaño provocando el desconcierto y la rabieta de la dominante, que no entiende cómo los corderos no se le acercan. Suele acabar la noche absorvida por los vapores alcohólicos y agarrada a alguno de los corderos, que ante la situación no es capaz de articular palabra ni acto, lo cual frustra aún más a la dominante.

Nunca se crean lo que ven. Siempre es lo que no parece. Ya lo dijo el Sr. Jesús: Los mansos dominaremos el mundo (o algo parecido).

Banda Sonora recomendada:

La mosca

Patas tengo, que para mí no vendo

El otro día conocí a una mosca verde de la mierda que se había quedado atrapada en un autobús de esos que llaman de línea regular.

Le faltaban las dos patas delanteras de su costado derecho. Por mucho que intentara ir a algún lado, sólo conseguía darse con los cristales de la ventana del autocar.

Cuando llegamos al destino y salí a la calle de la desconocida ciudad, la mosca parecía fatigada.

Supongo que a día de hoy ya estará muerta. Supongo que se habría equivocado de autobús, que igual quería ir al sur.

*Escrito con papel y boli (¿aún existe eso?) en ruta al Hell Dorado un día antes de que Herenvardo escribiese a golpe de tecla sobre sus lepidópteros sureños.

¿Serendipia?… no, sólo ganas de ver casualidades.

Banda Sonora recomendada:

  • «Colecciono Moscas» x Golpes Bajos – «A Santa Compaña (1984)».

Dedicado al linkado. El mismísmo Sr. Julián nos dio la enhorabuena por el concierto que le dimos mi compadre y yo en primera fila. Seguiremos informando con vídeos, fotos y anécdotas. Así que cuidado, mucho cuidado. Procuren no hacernos enfadar.

La hora señalada

Todo consiste en mirar de vez en cuando unos números que varían. ¿Cuándo ha llegado la hora? El cuerpo me pide ya, pero aún falta un luego para el ya. ¿Qué hacer? ¿Vivo engañado? Los números dicen que no y por mucho que lo intente no puedo hacer que avancen. Los muy cabrones…

Me quedaré en espera. Siempre esperando. Puedo quedarme aquí. Mirando al frente, hacia abajo, a la derecha… incluso a la izquierda. Puedo morderme los padrastros. Balancear mis pies…

Será que a los demás no les viene bien ahora. Pero, es que también están esperando. ¿Quién ha puesto entonces la hora señalada? No voy a ser yo quien pregunte. Si nadie dice nada será porque están de acuerdo con la hora señalada. Aunque, ellos también miran alrededor sin ver, como yo. A ver si van a estar también pensando que ahora sería buen momento para el ya… Igual los números están equivocados.

Expectante Expectativa

Bueno, parece que el momento definitivo se acerca sin moverse. Algunos hasta se han levantado y caminan. Parece que están impacientes. No sé, me siento un poco estúpido. Los números parece que cambian más despacio. Tanta impaciencia a mi alrededor me provoca impaciencia. Ya falta menos.

Pero, ¿esto qué es? ya hemos pasado la hora señalada. Todos nos mirarmos, ya mirándonos, pero evitamos la mirada inquisitiva e inquieta de los demás. Nadie es capaz de preguntar «¿qué pasa?».

Ya se han ido los primeros. Me estoy planteando seguir su ejemplo, la verdad. ¿Por qué esta hora señalada? Ya hace demasiado tiempo que pasó. Los pies me duelen de estar de pie y nadie dice nada. Ya estamos sólo por estar. Me tendré que ir. A ver si vengo para la próxima hora señalada y me entero del motivo de señalar precisamente esta hora. Tampoco voy a preguntar a nadie por qué se ha puesto esta hora. Te miran muy raro si preguntas ese tipo de cosas. Incluso te miran peor si dejas de ir a cada hora señalada.

Banda Sonora recomendada: Pulse [AQUÍ] para descubrirla (si se atreve)

Visto en la tele

* Atención puede herir sensibilidades cándidas. +18 años *

…mientras libaba el fime bálano suavemente ora arriba, ora abajo, le vinieron unas ganas súbitas de trasegar más allá y probar al completo al dios príapo. Siendo menesterosa en su quehacer, recibía el beneplácito de su bisoño compañero con los pescozones que arritmicamente propinaba en las posaderas de nuestra aplicada mamadora de grandes mamas.

Súbitamente y provocando gran pasmo entre los dos amancebados, se abre la puerta de la cochambrosa alcoba con cuadros de bazar oriental y se persona el cónyuge de la aplicada libadora de falos de egregio busto. Tras la bramada de cuatro bravuconadas por parte del nuevo personaje, la fémina, enardecida en exceso por la actividad precedente a la interrupción de su contrario, hace una propuesta a los dos varones. Ya que dar achares a uno de sus dos convidados a la cuchipanda iba a hacer decaer la fiesta, sugirió que el exento de caricias orales fuese vagón de cola del trenecito del que ella misma sería succionadora locomotora.

Diligentemente y haciendo uso de su supremacía temporal conseguida con su abrupta entrada en el aposento, el marido de la libidinosa mujer requiere ser coche de cola en el improvisado convoy de carne dentro de carne. El otro individuo con una mezcla de resignación y humillación accede a la petición e inmediatamente se ve atrapado en un movimiento rítmico que sólo le proporciona dicha cuando su pelvis se acerca a las tragaderas de la lujuriosa dama y se aleja de la verga del consorte bravucón.

A continuación, dedo en botón y a otro canal. Y es que el cable es lo que tiene; ves desde documentales hasta alcaldes graciosetes. áAh! sí, y porno, claro. Esa es la movida. El cable enriquece. ¿Alguien lo duda?

La tele no es cultura, pero ¿la cultura es tele?

Banda sonora:
El emérito Julián Hernández en un disco sobre los 7 pecados capitales. Aquí la letra, para los que la sigan al pie.
De la serie Espertpénti.K «Visto en…«. Capítulos siguientes: [II]