Las palomas, las muy perras, se posan encima de las mesas de la terraza del bar. Una me mira inquisitiva como preguntándome «¿Qué coño haces tú aquí? ¿Quién te ha invitado?». Es cierto, ella estaba antes que yo y además la camarera no la espanta. También tendrá miedo de su mirada.
A dos mesas de distancia, un señor se sienta en la silla que hacía un rato había abandonado. La extraña señora de pelo excesivamente rojo vuelve a estar acompañada. El recién llegado comenta a su señora de pelo excesivamente rojo que «este sitio está muy bien» y que gracias a esta rezumante bondad del bar lo ha hecho a gusto. Momentos antes, tras pedir una «jeinéquen» a la amable camarera, confesaba a su señora de pelo excesivamente rojo que según le trajesen la cerveza se iba a ir a cagar.
Banda Sonora recomendada:
Silence (in this area) x Marlango «The electrical morning» (2007).
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Fragmentos de calorcito y terrrazas para días en los que parece que nunca amanece. Dedicado a todos los que se vuelven grises con la luz gris de este otoño invernal en domingos que no son ni domingos ni lunes.






