26.08.2008
Para no estar, mejor irse
Sr.K es abandonado a su suerte por el desalmado de su autor. Cuídenlo.
De todas formas sabemos de buena tinta que el muy borrego acabará volviendo.
Aún no es multimillonario.
Sr.K fecit in Cotidiáni.K · Sin comentarios
18.08.2008
Citas K - Vol. VI
cainSan hará de su capa un sayo y de su sayo un “si yo…”. La condición humana es condicional.
[Ver Cita Original]
cainSan dixit – anfitrión de los lados sanos e insanos de Sr.K – plukeando en verano.
Banda Sonora recomendada:
Elvis está vivo x Andrés Calamaro “Alta suciedad” (1999).
Sr.K fecit in Filosófi.K · 3 Comentarios
12.08.2008
Despertares frustrantes
Salid ya las dos de mi cabeza, joder. Tengo derecho ¿no?. ¿Qué es eso de perturbarme los sueños apareciendo y obligándome a deciros algo? Creo que bastante me ha costado llevarme bien conmigo mismo como para que encima me intentéis echar abajo el trabajo de tantos años. Flaqueo con nada, ya lo sabéis. ¿Por qué cuando bajo la guardia y consigo perderme en camas imporpias y soledad buscada me encontráis?
Me estáis engañando. Me hacéis creer que no hay forma de poner algo de cordura en vuestra relación conmigo y, de pronto, os plantáis ante de mí con actitud relajada. Joder, no puedo evitarlo. Siempre me pilláis en medio de un sueño y en el momento valiente. Os suelto la retaila de frustraciones que me habéis dejado cada una de vosotras de equipaje. Pero, es que encima el sueño es mío. Soy yo el que estaba soñando tranquilamente. Sois vosotras las que os coláis en mi sueño y para colmo no me dejáis concluir el tête à tête. Así que uno se despierta sintiéndose estúpido. Parece que disfrutáis frustrándome.
Si ya habéis perdido el respeto a la persona que intenta soñar todas las noches, respetad los sueños que esa persona tiene, que es lo único que queda cuando das demasiadas hostias al aire entre campana y campana.
Dormid bien mis niñas. Siempre os llevaré dentro, pero no volváis a salir para estropear mis sueños. Sabéis que no tengo nada con qué amenazaros para que os portéis bien, así que no seais crueles. Buenos días.
Banda Sonora recomendada:
- Mierda de mago x Josele Santiago - Las golondrinas etcétera (2004).
Sr.K fecit in Filosófi.K · 5 Comentarios
06.08.2008
La paradoja de la invisibilidad humana
No es tan difícil lo de ser invisible. Quizá usted lleve siéndolo desde hace mucho tiempo y no sea consciente de ello. Lo difícil es asumirlo. Es duro asumir que cuando le miran a usted realmente están mirando a través de usted, al más allá, a un punto infinito. Con un poco de atención podría usted mismo apreciar cómo las pupilas de aquél que mira sin mirar se separan una de otra de una manera infrahumana a modo de rumiante – véase vaca, ciervo o gacela.
Ser invisible es más un no ser percibido que un salirse del espectro visible del ojo humano. Dense cuenta de que alguna vez ustedes han pasado por una calle y los de su alrededor sólo les han considerado una parte más del concepto cognitivo de «calle». No han sido individuos para nadie, no han sido nisiquiera nadie. ¿No se sienten ustedes como el árbol que cae en medio del bosque sin ser visto ni oído?. Será por eso por lo que la humanidad se obstina en plantar árboles para cumplir la trinidad árbol-libro-hijo. Si el problema es que los árboles se caen, pues que los árboles los plante siempre el humano. Siempre aguantarán más tiempo erectos y de todos es sabido la erección es muy importante para el hombre contemporáneo.
Ustedes a buen seguro que disfrutan de esa invisibilidad del ser humano con los otros seres llamados humanos. Seguro que van, vienen, miran y escuchan desde su invisibilidad lo extraños que somos en esta humana raza. Seguro que son discretos y corteses. Ni ruido ni miradas descaradas sobre sus sujetos de estudio. Seguro que mezclan conversaciones entre sí y almacena retazos de vida e ideas en su cabeza con cada trozo de habla que captan al pasar cerca de otras personas. Nadie les ve, pero ustedes los ven a todos.
En definitiva, ser invisible: no ser percibido, pero tener presencia y calor físico. Al mismo tiempo, seguir la máxima «Laissez faire, laissez passer», no intervenir, no colaborar. Observar científicamente, como Schrödinger observaba a su gato, pero sin poner en peligro la integridad del ente observado. Pero, ¿y si un invisible ve a otro invisible?¿como se da cuenta el invisible descubierto de que ahora es visible? Quizá los invisibles piensen que son invisibles porque los visibles que observan y desean al mismo tiempo no interactúan con ellos, pero ¿y si estos supuestos visibles son invisibles, observadores, que sólo están siguiendo el aséptico principio de la no-intervención?
Ser puramente invisible es duro y tener visibilidad es importante para evitar accidentes. Cuídense la vista y miren a su alrededor. Siempre hay nuevas formas de mirar a los que nos rodean.
Banda Sonora recomendada:
- Todo negro x Los Salvajes - Los Salvajes EP (1966).
Sr.K fecit in Esperpénti.K · 4 Comentarios
29.07.2008
Campeando con urbanidad
El campo da alergia al urbanita, mientras que la ciudad le da alegrías. Hay mucho que mirar en el espacio que hay entre la ciudad y el campo.
¿Cuánto tiempo hace que el campo no es campo? Los maquiavélicos urbanitas – primero como domingueros y luego como desesperados compradores de viviendas-gangas – han transformado el extrarradio de las urbes – de las que dicen huir – en pequeñas farsas de microciudades en las que las incomodidades de la vida campestre son sólo folklore. Ya sea jugando con fuego con una barbacoa comprada en el carrefur o poniendo a prueba los límites de la lógica en abastecimiento de agua, el campo ha dejado de ser el «duro campo» para ser un espacio indeterminado que ni tiene lo bueno de la ciudad ni lo malo del campo de toda la vida. Como decía aquél: «Nada con exceso. Rema con mesura», pero de sobrados está el mundo lleno y el «porque yo lo valgo» es algo más que un slogan para modelos de bella pelambrera.
Aahh… la tranquilidad del campo… esa tranquilidad que tanto molesta. No hay hada que hacer: no hay videoclub, la conexión de internet es de 128 kbps y la TDT no llega hasta aquí. Tampoco es cuestión de copular como monos todo el día – que es lo que se suele hacer ante el aburrimiento – porque luego salen niños y hay que bajarlos a la ciudad a que estudien en colegio privado. Así que de follar, ni hablamos (como siempre) y de ir a la era menos, porque ahora es una urbanización con piscina.
El campo de los mosquitos, los tábanos, las heridas en las rodillas y los chaparrones que te pillan en medio de la nada sólo es para los aventureros del siglo XXI que con sus botas de goretex®, sus forros polares, sus camisetas con las que no se suda, sus bastones de aluminio ultraligero, sus gafas de mosca y su mezcla especial de aután y protección solar factor 30 se enfrentan los fines de semana a la naturaleza en estado puro del campo. Senderos señalados de dificultad técnica extra por los que se ven cosas que nunca creerías. Poblaciones genuínas «de las que ya no quedan» con una refrescante máquina de Coca-Cola® en la Calle Mayor. Asadores de piedra para hacer parrillada en pleno parque natural y disfrutar de la comida churruscada al natural. En defintiva, el campo políticamente correcto e inofensivo para el aventurero amante del campo, del todoterreno y del quad, ese gran invento para los asilvestrados.
El campo ya no es para el que lo trabaja. El campo es para el que pasa frío, se moja, se ensucia las manos y le pican los mosquitos. Puertas no le habremos puesto y quizá por eso se nos ha llenado de urbanitas campeadores.
Banda Sonora recomendada:
- La llorona x La Polla Records - Hoy es el Futuro (1993).
Sr.K fecit in Cotidiáni.K · 7 Comentarios
22.07.2008
Postalesivas nº 6 - El mus del amor
Pulsar para ampliar imagen
*Actualización: A sugerencia de los comentarios vertidos en lugar de “Con pareja y juego…” se ha cambiado la frase por “Con par y juego…” por ser más musera que la anterior. Gracias por su colaboración, estimados comentaristas.
Ver más postalesivas
Sr.K fecit in Postalesivas · 7 Comentarios
13.07.2008
Confesiones crepusculares
Mírate. En el dedo índice derecho, antihemorroidal y en izquierdo, pomada antihongos, porque en la piscina o vaya-usted-a-saber-dónde se pilla cualquier cosa.
Te miras ambos índices después de lavarlos – porque no se deben mezclas ambas pomadas – y los rozas con sus respectivos pulgares. Además, hoy no te has tomado las pastillas y notas que la urticaria idiopática que va y viene vibra bajo tu piel. Si no rascas, no habrá habones… Si no rascas, no habrá habones…
Te giras y acaricias tus curvas, bueno, tu curva característica de hombre. Con el dedo índice del antihemorroidal escarbas en el profundo agujero de tu ombligo y sacas una pelusilla que tiras al water. Como el dedo huele tras su visita al centro de la barriga, te vuelves a lavar las manos con agua muy caliente. Te acuerdas de un documental sobre gente con manías, fobias y comportamientos compulsivos.
Tras lavarte los dientes, cierras el tubo del dentrífico – tubo que preocupantemente tiene el mismo color que la crema antihemorroidal – con esos dedos índices que no puedes dejar de mirar. Exhalas tu ahora fresco aliento al espejo y mantienes la boca abierta. Entre empastes, fundas, agujeros negros en las muelas y las que echas de menos crees que conseguirás pagar la educación universitaria a los cinco hijos del dentista gracias a la dentadura completa que te tendrán que poner antes de los 50.
Desde detrás de tus gafas ves que tu ojo izquierdo está irritado por culpa de las gramíneas a las que te has enfrentado esta tarde sólo por salir a la calle.
Observas que los pelos de las orejas te han vuelto a crecer más negros aún, si cabe. Te fijas en el entrecejo y ves que se ha repoblado a pesar de tus esfuerzos a coup de pinza. Y hablando de pelos, mañana habrá que afeitarse y ya estás viendo una cana nueva en la barba. Aunque en peores sitios pueden salir… Abres el armario para comprobar que sólo te queda una cuchilla nueva y que hay poca crema hidratante. Esa crema hidratante que dices a los demás que usas en lugar del after-shave, pero que relamente utilizas en cara y cuerpo como vulgar metrosexual, te afeites o no.
Cortas un trozo de papel higiénico y te suenas los mocos. Vuelves a cortar otro trozo de papel higiénico y vuelves a sonarte los mocos. Carraspeas y toses tres veces. Antes los catarros te duraban dos días. Ahora, dos semanas.
Cierras la puerta del baño y con paso quedo te acercas a tu dormitorio. Según abres la puerta estornudas violentamente tres veces seguidas. La ráfaga de aire frío que entra por la ventana que te dejaste este mediodía abierta ha podido con tus senos nasales. Con el pañuelo de papel menos acartonado que encuentras entre los miles que tienes en los bolsillos del albornoz que llevas puesto consigues detener el hilillo líquido de moco que tu nariz ha comenzado a segregar tras los estornudos.
Ya una vez tumbado en la cama, colirio para los ojos y un chute de spray nasal para cada fosa, por eso del ataque de las gramíneas invisibles. Miras la hora. Poco más de las 12. Preparas el desperador y te das cuenta de que estás cansado, pero no lo suficiente como para caer dormido en 2 minutos. Miras tus libros y revistas. Decides que mañana irás a la biblioteca de una vez para tener algo nuevo que leer mientras esperas al sueño.
Apagas la luz y miras al techo sin ver. Te preocupa sobremanera que no recuerdes qué has comido hoy. Cuando por fin te viene el recuerdo, te giras y cierras los ojos. Con una medio-sonrisa que no se ve, pero que tú sientes te dices: «Mañana, más y peor»
Sr.K fecit in Literáti.K · 1 Comentario
06.07.2008
Dejarse llevar, dejarse ir
Suele ser casi inmediato. Alejarse de pacederos habituales genera regocijo. Según llegamos a la estación de tren o de autobuses, todo parece más liviano. Según vemos por la ventanilla que la ciudad, que nuestra ciudad, queda atrás la mente se vacía de las cosas que nos vienen todos los días con acuse de recibo y pagaderas a 30 días.
De pronto, estamos en tierra de nadie. En ningún sitio. El vagón o el autobús no están, van. Y mientras van sólo están en cada sitio microsegundos. Y cuando llegan a su destino, como si de china en tirachinas se tratase, rebotan y convierten el destino en origen y el origen en destino por su simple naturaleza de línea regular.
No es por lo nuevo, por lo diferente que hay fuera de nosotros, si no por lo expuestos que nos sentimos fuera del nido. Los mecanismos de acción y pensamiento perfectamente engrasados y operativos cuando estamos embebidos en nuestro entorno cercano, chirrían y crujen fueran del tiesto. Todo no-probar, no-ir, no-venir, no-hablar es inútil para intentar reajustar nuestros mecanismos. Todo no-querer hace que aún chirríen más. Hay que dejarse de tecnicismos y dejarse llevar, dejarse ir.
Lo mejor para dejarse llevar es tirar lastre. Vaciarse de las cosas que nos llenan la cabeza en nuestro entorno íntimo-cercano. Claro que vaciarse de uno mismo produce rubor… Sentirse desnudo es desconcertante y sonrojante, pero también hay que tener en cuenta que hay gente nudista que no se avergüenza de su blanca desnudez. Además ¿quién no anda en bolas por su propia casa? De la casa a la calle sólo hay una puerta que como mucho tiene 20 cm. de grosor…
Si viajar no es sólo desplazarse en el espacio sino también en nuestra mente, quizá los viajeros lisérgicos conozcan más mundo que nadie. O tal vez, para los viajeros terrenales lo importante no sea conocer mundo, si no la experiencia lisérgica en sí que produce el viajar. El viaje, en cualquiera de sus acepciones, crea dependencia y es sabido que para dependiente no vale cualquiera.
En sus próximas vacaciones, aconsejamos desde Sr.K que viajen ustedes: que en lugar de a la playa vayan al mar, que en lugar de ir al pueblo vayan al campo y que se encuentren mucha gente desnuda en sus destinos.
Banda Sonora recomendada:
- Viajes Exóticos x Daniel Higiénico - Flipando el Doble (1998).
Sr.K fecit in Filosófi.K · 4 Comentarios
29.06.2008
Unidades antagónicas

– ¿Da usted su permiso?
– Usted por aquí de nuevo. Mmmh… Adelante, adelante. Dígame.
– Perdone la pregunta señor pero, ¿por qué me trata con recelo?
– Bueno, tampoco es intencionado, cadete. Es simplemente que cada vez que viene a verme las noticas que trae no suelen muy halagüeñas.
– Lo siento señor. Yo sólo cumplo con mi deber.
– Bien. Entonces ¿de qué se trata?
– Malas noticias, señor.
– ¡No me joda, cadete! ¿Otro desertor?
– Así es, señor. He esperado hasta el último momentos para confirmar mis sospechas, pero a día de hoy ya puedo confirmar que otra de nuestras unidades nos ha abandonado.
– No me diga más. Ha sido ese que llevaba ya bastante tiempo más allá que acá. Y eso que era de los mejores. Una pena, en fin. ¿Desde cuándo está con el enemigo?
– ¿Con el enemigo? No, señor. Es peor. No se ha pasado al enemigo, se ha convertido en nuestro antagonista.
– Pero… ¿qué pamplinas son esas de «nuestro antagonista»? Será el e-ne-mi-go, cadete, como siempre.
– No, señor. Es el an-ta-go-nis-ta. Una cosa es el enemigo y otra es el antagonista.
– … explíquese. Se está rifando una plaza en zapadores y usted está teniendo cada vez más papeletas…
– … es bien sencillo, señor: el enemigo desea nuestro mal y en cambio, el antagonista es todo lo contrario a lo que nosotros hemos sido y somos.
– Así que según usted la última unidad que hemos perdido se ha convertido en todo lo que repudiamos, pero no nos quiere ver muertos…
– Así es, señor.
– Pero, entonces si no se ha ido con el bando del enemigo ¿con quién se ha ido?
– No lo sé, señor. Yo sólo le informo.
– Sí, sí cadete. Vuelvo a estar consternado… ¿sabe lo más desconcertante, cadete?
– No, señor.
– Que contra el enemigo sabemos qué hacer, cómo luchar y dónde encontrarlo, pero a los antagonistas ¿se les declara la guerra?
– ¿Es una pregunta retórica?
– Cadete, ¿alguna vez ha estado en el calabozo?
– ¿Señor?
– Es sólo curiosidad, por cambiar de tema. No merece la pena prestar más atención a los que no quieren estar entre nosotros. Como le iba diciendo, yo una vez estuve 15 días con sus 15 noches en un calabozo en el Aaiún, que en esos tiempos era territorio español y…
– Señor, ¿da usted su permiso para sentarme?
– Umh… sí, sí. Siéntese…
Banda Sonora recomendada:
- Hombre solitario x Ilegales “El día que cumplimos 20 años” (2002).
Entrada recomendada de lectura a varios niveles: Perdemos Unidades
Sr.K fecit in Esperpénti.K · 1 Comentario
27.06.2008
Músicas para un fervor patriótico
¿Qué es ese barullo? ¿Quién perturba la paz de aqueste convento del siglo XXI llamado piso y/o apartamento? Ah, el fubbol. No me acordaba ya. Que mañana hay que madrugar, carayo…
Vaya, vaya. Las calles llenas de gritos, cláxones y banderas de España. Es incómoda esta indolencia. Ellos ahí con su «no nos mires, únete» y uno aquí con una mueca de sonrisa y dando ridículos saltitos por no saber qué hacer en estos casos tan extraordinarios. Bueno, pues habrá que unirse. Qué mejor que con un poco de música y qué mejor que una canción de fubbol:
“Gora España” de Lendakaris Muertos.
Pero, rebuscando en la indiferencia que a uno le producen las victorias deportivas se puede encontrar algo de alegría. En este país de caínes e hidalgos que dejan el trabajo duro para los demás, cuando nos unimos nos unimos como uña y carne. Sin medias tintas: si hay que abrazar, se abraza, si hay que invitar, se invita y si hay que abrirle la cabeza a quien haga falta, se le abre.
Ni tirando para un lado ni tirando para el otro, desde Sr.K aprovechamos el fervor patriótico fubbolero y compartimos un reciente descubrimiento en el mundo del maiespeis. Ernesto Dueñas, madrileño, compositor y ejecutor de un retrato certero de lo que es ser español:
“Himno Vegetal para el Siglo XXII” de Ernesto Dueñas
En la variedad está el gusto y la gente-masa da mucho miedo (por lo menos en Sr.K nos lo da). Sin feos los guapos lo serían menos, sin día no hay noche y sin indiferentes no habría diferencias.
Desde Sr.K ya hemos contribuído al bien común del país porque no hay que preguntarse qué puede hacer tu país por ti (o qué hidrocarburo te puede subvencionar), sino qué puedes hacer tú por tu país.
Conciecia lavada y restablecimiento (eventual) de los lazos sociales. Eso sí, “la final” ni la veremos, ni la celebraremos, ni la lloraremos. Al día siguiente es lunes (para algunos) y bastante tenemos. Háganse cargo.
Cantemos todos juntos: “Paz, amor y comprensión” de Siniestro Total
Sr.K fecit in Músi.K, Esperpénti.K · 5 Comentarios












